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CUATRO OPCIONES PARA UNA ESCAPADA EN PLENO OTOÑO

Cuatro opciones para una escapada en pleno otoño

Llegó el otoño y con él, todo tipo de opciones para aprovechar y hacer una escapada de unos días por Argentina. Es un buen momento para visitar destinos que brillan en esta época del año, que también renueva la energías.

Bajo el sol de Cuyo, Mendoza ofrece todo tipo de circuitos para disfrutar del vino. Bodegas tradicionales y modernas abren sus puertas a los viajeros para relajarse en toda la provincia. Hay degustaciones y catas para conocer sus pequeños secretos, como qué tipo de vinos van mejor con cada comida, cómo reconocer su sabor y elegirlo según la ocasión. Las visitas guiadas muestran su elaboración y hay muchísimas actividades más, incluidos los paseos en bicicleta, golf, trekking, cabalgatas y caminatas entre los viñedos. Algunas bodegas incluyen restaurantes e, incluso, alojamiento. Una alternativa para desconectarse en cualquier escapada.

Otra opción se ofrece en los paisajes patagónicos. Sobre la Ruta 40 se encuentra Villa La Angostura, un pueblo turístico de montaña donde los colores otoñales se adueñan del paisaje en esta época del año: amarillos, ocres, naranjas y colorados se ven en las copas de los árboles. Es la puerta de entrada del Parque Nacional Los Arrayanes, famoso por su bosque de arrayanes único en el mundo, al que se llega con una travesía de 12 kilómetros o navegando el Nahuel Huapí. Desde el puerto parten embarcaciones para un paseo por sus aguas azules. Siguiendo la ruta hacia San Martín de los Andes, también se recorre un circuito clásico: el de los Siete Lagos, que acerca a siete espejos de agua en medio de bosques y montañas. La gastronomía local es otra clave a disfrutar: platos elaborados con ciervo, jabalí y trucha son algunas de las especialidades de los chef de esta región. Los hospedajes son variados y hay muchos con vistas increíbles al lago.

En Misiones, una escapada de unos días conecta con la naturaleza pura. Cerca de la localidad de El Soberbio, no hace falta recorrer muchos kilómetros para sentirse inmerso en la plenitud de la selva. La experiencia principal es recorrer con una embarcación los saltos del Moconá, una caprichosa falla geológica que hizo que la formación de los saltos se diera de manera longitudinal al río, lo cual hace, literalmente, que el agua derrame su energía de costado (a diferencia de una cascada o una catarata). Una opción para hospedarse son los lodges en el corazón de la selva, que ofrecen confort en medio de la naturaleza.

Con encanto cordobés, en el valle de Traslasierra, San Javier y Yacanto reciben con paisajes serranos, buena gastronomía y aventura. La serranía que servía de marco a estas localidades se fue poblando de casonas de estilo británico que se instalaron bajo la mirada de un inmenso cerro. Hoy, con su balneario, sus hosterías y un hotel que cuenta con campo de golf propio, constituyen uno de los principales puntos de partida para el turismo de aventura de la provincia. Desde aquí salen excursiones que buscan el ascenso al Champaquí, el cerro más alto en Córdoba. A 220 km hacia el oeste de Córdoba capital y a 20 km de la ciudad de Villa Dolores.

Más información

www.viviargentina.tur.ar

www.turismo.gov.ar

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TREVELIN, UN ENCUENTRO CON LA HISTORIA Y LA CULTURA

Trevelin, un encuentro con la historia y la cultura

Dentro del valle 16 de octubre, a 25 kilómetros de Esquel, se encuentra el destino elegido por una numerosa colectividad de galeses que llegó a la Patagonia a fines del siglo XIX. Una ciudad privilegiada rodeada de bosques, praderas, lagos y montañas y con un gran bagaje cultural.

Texto: Karina Pontoriero

Para conocer todo lo lindo que tiene Trevelin necesitás quedarte al menos 15 días”, me dijeron. La frase, que demostraba el orgulloso de los lugareños, sonaba un poco exagerada, pero resultó cierta: en Trevelin se puede hacer, descubrir y conocer mucho. Ubicada en la zona noroeste de la provincia de Chubut, al pie de la Cordillera de Los Andes, esta ciudad de 11.000 habitantes sorprende no sólo por sus increíbles paisajes, que parecen salidos de un cuento, sino también por la convivencia de culturas tan disimiles como la galesa y la mapuche-tehuelche. Lo curioso es que ninguna de ellas prevalece sobre la otra, sino que coexisten en armonía, preservando sus costumbres y compartiéndolas con todo aquel que se muestre interesado en conocer la historia detrás de cada sabor, cada aroma, cada celebración.

Día 1: En el pueblo del molino (que no es rojo)

La primera parada me lleva al Museo Regional Molinos Andes, emplazado en un edificio que funcionó como molino hasta pasada la primera mitad del siglo XX. Trevelin -cuyo significado es “pueblo del molino” en galés- llegó a producir más de 22 mil kilos diarios de harina. De los más de 20 molinos distribuidos en la zona, hoy no funciona ninguno. Gracias a una gran colección de fotos y objetos rescatados podemos imaginar cómo fue la vida de los primeros colonos galeses que llegaron a la provincia allá por 1865 y lograron mantener viva su identidad por generaciones. Pero la historia se puede contar de diferentes maneras, y vale la pena acercarse hasta el Molino Nant Fach para escuchar otra versión de boca de Mervin Evans, descendiente de galeses, constructor y guía de este museo. Mervin es entrañable y hace sentir único a cada visitante. Rememora las épocas de esplendor, cuenta anécdotas, saca fotos a los turistas, les propone poner la rueda en marcha y los lleva a conocer su taller, donde hay motores de todas las épocas, autos antiguos y avionetas que él mismo arregla. Un pasaje mágico hacia el pasado que se convertirá en inolvidable.

Día 2: Viaje al centro de la historia

A sólo 17 kilómetros del casco urbano se encuentra Sierra Colorada. A lo largo de 1.000 hectáreas viven 53 familias tehuelches que se propusieron difundir su cultura. “Vivimos en una postal. Tenemos libertad. Podemos trabajar, seguir cuidando nuestro lugar y mantener costumbres ancestrales”, cuenta Daniel Aillapán, representante de la comunidad. En el paraje funciona un centro comunitario que organiza cabalgatas, trekking con un baqueano y avistaje de aves durante el verano y, en invierno, suma trineos y juegos en la nieve, en medio de vistas panorámicas espectaculares.

Día 3: Caminar, observar, disfrutar

En Trevelin hay opciones de todo tipo. Los amantes de la pesca deportiva pueden hacer una visita a la Estación de Piscicultura Arroyo Baguilt para observar los diferentes estadíos de la cría de truchas. Un paseo que a los más chicos les encantará. Si la pasión pasa por los colores y los aromas, INTA experimental cuenta con un atractivo: caminatas en bosques de pinos y robles y una extensa plantación de peonías que muestran todo su esplendor con las primeras temperaturas altas del año. Y para quienes disfrutan de las grandes infraestructuras está la central hidroeléctrica Futaleufú, en la entrada sur del Parque Nacional Los Alerces. Una visita guiada los llevará en un recorrido por la historia y la sala de comandos de esta presa que genera energía para abastecer a más de 9.000 hectáreas.

Día 4: Encuentro cercano de cualquier tipo

Un capítulo aparte merece el Parque Nacional Los Alerces. Una cuenca que conecta varios ríos, lagos y arroyos de aguas coloridas y transparentes. No es fácil encontrar las palabras para describir su imponente belleza. Estoy en uno de los bosques más antiguos del planeta: de este lado, un bosque andino patagónico, con cohiues, cipreses, lengas; del lado oeste, una selva valdiviana. La premisa es caminar tranquilos y poner en juego todos los sentidos. Hago silencio para escuchar el canto de las aves, toco las distintas texturas de los árboles, aprovecho los miradores para dejarme invadir por el paisaje, bebo agua del lago, fresca, potable, riquísima. Luego, una hora de navegación por el Lago Menéndez para llegar a la cita más importante de todas: el encuentro con el alerce milenario, el segundo ser vivo más longevo del mundo. Imposible no sentirse pequeña ante este gigante de más de 2.600 años. Imposible no sentirse agradecida por estar ahí, admirándolo.

Más información

www.trevelin.gob.ar
Min. de Turismo de La Nación www.turismo.gov.ar