ZAPATILLAS SUSTENTABLES

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Zapatillas sustentables

Un grupo de amigos mendocinos decidió dejar de ser espectador de las problemáticas sociales y ambientales para buscar soluciones. Así nació esta gran iniciativa que hoy tiene forma de empresa.

TEXTO; Pablo Zamora

Los tres amigos tenían un punto en común: querían dedicar su esfuerzo a un proyecto en el que la recompensa monetaria no estuviera en el primer plano. “Nosotros trabajábamos y paralelamente ayudamos a algunas ONG. Siempre por caminos separados. Como que nos sentíamos partidos al medio. Hasta que conocimos un nuevo concepto de empresas que nos voló la cabeza: las empresas sociales, las empresas de triple impacto, las empresas B” , nos cuenta Alejandro Malgor, uno de los fundadores de Xinca, ese proyecto que cambió la forma de pensar la producción del calzado.

Las empresas B son compañías que deben someterse a una evaluación en la que se tiene en cuenta que el producto o servicio que venden tenga un impacto positivo desde el punto de vista social y ambiental, además de buenas prácticas laborales y de contacto con la comunidad.

Durante el año 2013 participaron en el reality show transmitido por Telefe “El emprendedor del millón” , donde competían con los emprendedores más audaces y prometedores de Argentina. Ganar el concurso les permitió conseguir el dinero para comenzar a desarrollar Xinca.

El proyecto consistía en elaborar zapatillas utilizando el caucho de neumáticos usados y telas que la industria de la moda desecha.

Desde su lanzamiento han logrado reciclar más de 15.000 kilos de neumáticos y más de 1.500 de telas. Para ellos, el desafío es continuar desarrollando productos de calidad transformando la basura en materia
prima. “Hoy en día producimos calzado incorporando la mayor cantidad de residuos posibles logrando una menor carga ambiental que el calzado tradicional” , nos explica Alejandro.

Además de reciclar, esta empresa integra a personas excluidas del sistema laboral a través de diferentes organizaciones sociales: madres solteras sin recursos, personas que viven en zonas rurales, personas con alguna discapacidad física; todos pueden participar en la confección del calzado.

También, desde el año 2016, colaboran con la tarea de rehabilitación de internos de la Cárcel de Mendoza, donde funciona un taller en el que trabajan 80 reclusos. “Además de darles trabajo dentro de la cárcel y que aprendan un oficio, queremos que no vuelvan más a la cárcel, queremos darles herramientas para que cuando salgan tomen mejores decisiones” , aseguran desde Xinca.

Pisando firme:

Los creadores de Xinca buscan ser una fuente de inspiración y contagio para una nueva generación de emprendedores: crear un negocio y formas de trabajos con compromiso social y ambiental.

En este sentido, manifiestan: “Si cada vez más empresas construyen con esta lógica, si empresas como Xinca son exitosas, desde todo punto de vista, porque para nosotros ya lo son, muchos van a seguir nuestro camino” .

Además, reconocen que su forma de encarar el modelo de negocio que definió a Xinca no puede ser un caso aislado, sino que puede implicar una cadena. La idea de contagio como forma de asociación se ve muy presente en su estilo. Al respecto, explicaron: “Para nosotros, lo más importante es saber que todos los días elegimos ser parte del cambio, de las nuevas economías, poder alinear nuestras capacidades con nuestros sueños y lo que queremos ser como personas. Nos quedamos con los cientos de cambios que ocurren todos los días y entendemos que sólo estamos haciendo una parte y debemos empezar a sumar jugadores. Si las personas cambian, si nosotros exigimos otras cosas como consumidores, cambian las empresas” .

Datos de la organización

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xinca.com.ar

 

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