NATURALEZA Y CONFORT AL ALCANCE DE LA MANO

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Naturaleza y confort al alcance de la mano

La corta distancia con Buenos Aires convierten a la provincia mediterránea en uno de los sitios predilectos a la hora de pensar una escapada, aunque su infraestructura también permite una estadía prolongada.

Texto: Karina Pontoriero

El miniturismo se ha consagrado como una de las formas más efectivas pare recorrer distintos paisajes, pero ¿los espacios recurridos para las escapadas pueden también ser destinos de estadías prolongadas? Los paisajes naturales y los servicios de hotelería de primer nivel pusieron al circuito termal de Entre Ríos en la selecta lista de espacios vacacionales aptos para todo tipo de salidas, en cualquier momento del año.

Reconocida como Capital Nacional de los Circuitos Termales, Entre Ríos cuenta con 15 complejos repartidos a los largo de la provincia. Federación, Colón, San José, Villa Elisa, Gualeguaychú, Villaguay, Victoria, María Grande, Concepción del Uruguay, Basavilbaso, Concordia, La Paz y Chajarí, que ofrecen espacios ideales para descansar y resistir las bajas temperaturas. Un baño termal es sinónimo de relax, es cierto. Pero, además, las aguas termales entrerrianas contribuyen a oxigenar los tejidos, colaboran con el metabolismo, favorecen la circulación y ayudan a eliminar toxinas. Una opción ideal para desintoxicar el cuerpo, recargar energías y disfrutar de una interesantes propuestas hoteleras y gastronómicas.

Pero Entre Ríos tiene mucho más para ofrecer: parques nacionales, ríos, arroyos y paisajes únicos, donde la historia y la cultura nos invitan a recorrerla. Los apasionados por las aves pueden visitar las Áreas Importantes para la Observación de Aves (AICAs), escenarios irresistibles donde se pueden conocer de cerca más de 400 especies y experimentar la majestuosidad de la naturaleza.

Otro de sus atractivos es la pesca deportiva. No hace falta ser un pescador avezado para disfrutar a pleno de ese instante mágico en que la caña se tensa. Los guías -este servicio está disponible en varias ciudades acercan la posibilidad de vivir una experiencia inolvidable sobre los ríos Paraná y Uruguay, siempre con la consigna de preservar la naturaleza.

Quienes quieran ser protagonistas de un auténtico día de campo pueden optar por visitar cualquiera de los numerosos establecimientos dedicados al turismo rural. Andar a caballo, pasear en carro o saborear la típica gastronomía entrerriana son sólo algunas de las actividades que integran esta entretenida propuesta.

Dos parques nacionales

A poco más de 3 horas de viaje desde Buenos Aires, a la vera de la autovía nacional 14, se encuentra el Parque Nacional El Palmar. Un auténtico mar de palmeras da un marco ideal para poder observar muy de cerca la fauna subtropical de Entre Ríos. También es posible hacer cabalgatas, canotaje, recorridos en bicicleta y visitas guiadas.

Menos conocido que El Palmar, pero con una belleza sin igual, el Parque Nacional Pre-Delta fue creado en 1992 para preservar una muestra de ambientes del Delta Superior del río Paraná. Ubicado a sólo 6 kilómetros al sur de la ciudad de Diamante, invita a admirar su exuberante vegetación y una fauna variada compuesta de nutrias, lobitos de río y yacarés ñatos.

Literatura viva

Hay una historia casi mítica que se construyó alrededor del castillo San Carlos, ubicado en el parque homónimo, que lo convierte en una visita imprescindible para quienes llegan a la ciudad de Concordia. Allá por 1890, los dueños del castillo se fueron repentinamente dejando todo abandonado a su suerte. Allí se alojó Antoine de Saint-Exupéry. El autor de El principito se habría inspirado con la espectacular vista hacia el río y el entorno natural para escribir algunos de sus relatos, aunque no hay acuerdo unánime sobre sus títulos. Hay quienes dicen que el cuento “Las princesitas argentinas” remite a las hijas de la familia que lo albergó, y otros aseguran que el encuentro del principito con el aviador perdido en el desierto (narrado, por supuesto, en El Principito) está basado en el propio aterrizaje de Saint-Exupéry en tierras concordienses. Lo cierto es que hoy, en esas más de 70 hectáreas, además de recorrer lo que quedó del majestuoso castillo, recrearse en los inmensos jardines y conocer el imponente Cristo de la Hermandad tallado en madera, se puede contemplar la escultura de El Principito, entrañable personaje creado por aquel aviador que, de acuerdo con varias versiones, aterrizó por casualidad en este paraíso natural

Parte de nuestra historia

Es sabido que Entre Ríos ocupó un rol central en la construcción institucional del país. Por eso, posee una rica historia que es posible conocer en profundidad recorriendo sitios históricos como el Palacio San José, donde vivió y murió asesinado Justo José de Urquiza, primer presidente constitucional de la Argentina. Su nombre original era Posta San José, pero los vecinos del lugar lo rebautizaron como “palacio” por lujos, tales como el agua potable de red, un servicio que en Buenos Aires recién conocerían en 1870.

Hay muchos otros testimonios del paso del tiempo y los procesos de colonización en la provincia. Los suizo-franceses, por ejemplo, han dejado su huella en San José, Villa Elisa y Colón, y el sello de los alemanes del Volga se distingue en las aldeas de la Costa del Paraná. Para agendar: la Fiesta Provincial del Pirok, que se celebra durante julio en la ciudad de Crespo (ubicada a 42 km al sudeste de Paraná), donde vive una gran comunidad de alemanes del Volga. En esta fiesta de alcance nacional habrá comidas típicas, artesanías, shows de la comunidad alemana y elección de la Reina. Una cita por demás tentadora. Es que hay un mundo por descubrir en Entre Ríos, más allá de los carnavales y las termas.

MÁS INFORMACIÓN
Ministerio de Turismo de Entre Ríos
FB/MinTurismoAR
@MinTurismoAR
#VivíArgentina

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