NIEVE ARGENTINA EN LOS SIETE LAGOS

0

Nieve argentina en los Siete Lagos

La ruta de los siete lagos se tiñe de blanco para recibir a los viajeros en las proximas vacaciones de invierno. Un camino que une las mágicas localidades de San Martin de los Andes, Villa La Angostura, en la provincia del Neuquén y de San Carlos de Bariloche, en la provincia de Río Negro.

Al comenzar el recorrido, la primera sensación es la de asombro. La vista se pierde y donde se mire, la belleza natural despierta y atrapa los sentidos: una cumbre blanca, un lago cristalino, un bosque repleto de añosos árboles que cuentan una historia milenaria.

El circuito de los Siete Lagos es clásico y único: siguiendo el trazado de parte de la Ruta Nacional N° 40, enmarcado por grandes cerros y bosques de especies autóctonas, brinda panorámicas vistas de la región. Un camino escoltado de cerca por la belleza de los lagos Lácar, Machónico, Hermoso, Villarino, Falkner, Correntoso, Espejo y Nahuel Huapi.

Una de las formas de transitar esta ruta es partiendo desde San Martín de los Andes, localidad ubicada en la provincia del Neuquén.

Esta apacible aldea de montaña recibe con un paisaje que parece salido de un cuento: sus casas de madera y piedra con los techos nevados, sumado al marco de las montañas, poseen un singular encanto. Para apreciar el espectáculo bien de cerca, una de las opciones es tomar parte del circuito arquitectónico guiado por la ciudad.

Caminando por sus calles, hacia el oeste, se llega a la zona de la Costanera. Allí el lago Lácar aparece como el compañero ideal para estas montañas. Es un sitio ideal para parar a tomar algo en alguna de las confiterías emplazadas aquí, admirando el impactante paisaje a través de sus amplios ventanales.

El Parque Nacional Lanín -hogar del volcán del mismo nombre- se encuentra a 100 km. En esta época, por lo general la nieve cubre desde la más alta cumbre, hasta la copa de los árboles y el suelo bajo nuestros pies. Los Pehuenes, araucarias y una variada fauna que incluye al simpático pudú, el ciervo más pequeño del mundo, son los compañeros testigos de la visita.

En la próxima parada del viaje, los esquís, tablas, bufandas y camperas se convierten en los protagonistas para acercarse a lo más profundo de la montaña nevada. Es que el cerro Chapelco, a 20 km de San Martín de los Andes, espera cubierto con su manto blanco y una variada gama de actividades invernales para todos los gustos.

El trazado de muchas de sus 31 pistas se sumerge en el bosque nativo de lengas. La nieve se desliza bajo los esquís, el viento fresco se siente en la cara y la experiencia liberadora hace que el estrés quede atrás, lejos. Mientras, los más chicos pasan el momento de sus vidas dando los primeros pasos en este deporte o jugando en las escuelas y en el jardín destinado exclusivamente a ellos.

Las familias también encuentran su tiempo de reunión: armar un simpático muñeco de nieve, sentir la adrenalina de tirarse en un colorido inflable en la pista de tubing, o realizar un bello paseo en trineos tirados por perros entusiasma tanto a chicos como a grandes.

Entrada la tarde, el aroma del chocolate caliente de las confiterías y los paradores de montaña invita a todos a la mesa o alrededor de una chimenea para relajarse y contarse las aventuras vividas en el día. La charla se mantiene tan animada como el fuego del hogar y se acompaña con exquisitos dulces regionales.

Por la noche, llega el momento del descanso. Quedarse en la ciudad o en una cabaña en medio de la naturaleza, rodeados sólo por el sonido de un arroyo o de la nieve cayendo, es una posibilidad inigualable. Así, la montaña y la Patagonia brindan el bienestar que, de más está decir, los viajeros aceptan gustosos.

Villa La Angostura

La Ruta de los Siete Lagos continúa su camino en medio de vistas de una hermosura particular. Mientras se recorre y se admira la mezcla de bosques, montañas y ríos, asoman por el paisaje los lagos Lácar, Machónico, Hermoso, Villarino, Falkner, Correntoso, Espejo y Nahuel Huapi. Detenerse en alguno de ellos para apreciar su imponente belleza vale la travesía.

 A orillas del lago Nahuel Huapi, todavía en la provincia del Neuquén, se levanta una cálida aldea cordillerana: Villa La Angostura. Aquí continúa el recorrido, un lugar en donde la frescura y el aroma de centenarios coihues, ñires y lengas invaden los caminos y los sentidos, mientras se recorre la naturaleza en su estado más puro.

Un punto de reunión especial es el Cerro Bayo, ubicado a sólo 9 km de Villa La Angostura. En este exclusivo centro boutique las actividades van desde el esquí hasta los paseos en motos de nieve. Los principiantes dan sus primeros pasos en este deporte, sin importar las caídas, con el ánimo de quien tiene la diversión como meta.

Las 23 pistas del Bayo comprenden todos los niveles de dificultad, por lo que los más experimentados y los profesionales encontrarán también un desafío a su altura.

Sobre la falda sudeste del cerro, mediante una telesilla se llega al mirador. La recompensa de la travesía no es poca: desde arriba se admira una gran vista panorámica que llega hasta el cerro Catedral y la península Llao Llao.

Partiendo de Villa La Angostura, siguiendo el Circuito de los Siete Lagos se llega a escenarios naturales protegidos. Desde su muelle parten embarcaciones hacia San Carlos de Bariloche, con paradas intermedias en el Parque Nacional Arrayanes, que cobija al único bosque en el mundo de estos hermosos árboles. Aquí se podrá caminar por el sendero entablonado apreciando los ejemplares centenarios de más de 20 m de altura, una experiencia sin igual.

Bariloche

 En la provincia de Río Negro, el viaje continúa en San Carlos de Bariloche, una ciudad en la que los buscadores de aventuras verán cumplidas sus más altas expectativas.

Al abrigo de la hospitalidad y la calidez cordilleranas, la posibilidad de hacer muchas cosas en un mismo lugar está a la orden del día: desde recorridos guiados por el Centro Cívico y su encantadora arquitectura de madera y piedra —postal clásica a ser capturada por la cámara— hasta las actividades más adrenalínicas en lo alto de la montaña.

Capital Nacional del Turismo Aventura, partiendo desde esta ciudad sólo hay que recorrer 19 km inmersos en un entorno inigualable para llegar el Cerro Catedral, uno de los centros de esquí más importantes de Sudamérica.

Ubicado dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, sus 53 pistas de diversa dificultad son el escenario ideal para el esquí de fondo, el alpino y el snowboard. Mientras que los bosques, cañadones y espectaculares pendientes son especiales para la práctica del esquí fuera de pista. Los más de 300 instructores calificados son una oportunidad que no pueden dejar de aprovechar aquellos que quieran iniciarse en este deporte.

Es, además, un centro que se disfruta con toda la familia: desde los recorridos guiados por la montaña, que llevan a través de senderos inmersos en bosques; hasta la divertida pista de tubing y los paseos en trineos tirados por perros. También se combina acción y diversión con los fourtrax y snowcats por senderos custodiados por árboles centenarios; y se siente la adrenalina de volar por entre los impactantes paisajes practicando canopy.

El recorrido continúa en la confitería giratoria emplazada en la cima del Cerro Otto, desde donde se aprecian deslumbrantes vistas del entorno nevado, mientras se disfruta de un chocolate caliente, un café o té acompañados con torta de frutos del bosque, torta de crema o tarta de manzana.

Al calor de una salamandra, viendo el bello horizonte a través de la ventana de una confitería o pasando un agradable rato en familia en una chocolatería, se saborean los más deliciosos dulces artesanales. Es que Bariloche es la meca del chocolate: nadie puede irse sin probar sus clásicas exquisiteces, ideales para compartir en el momento o traerse como regalo.

El viaje sigue ofreciendo paisajes diversos, y la próxima parada es a bordo del Tren Patagónico. Con un recorrido que va desde Bariloche hasta la estación de Viedma, en sus encantadores vagones los viajeros podrán saborear una pizca de la vida cotidiana del lugar, ya que al no ser exclusivamente turístico, es abordado diariamente por los pobladores de la zona. Entre charla y charla, la cultura local se deja conocer, y las postales más conmovedoras de la Patagonia se muestran a través del vidrio de las ventanas: así, se van sucediendo la cordillera, la estepa y el mar.

De a poco llega la noche y las aventuras dejan lugar a la vibrante vida nocturna de la ciudad. Deleitarse con un plato de cordero ahumado acompañado por un buen Malbec o Cabernet Sauvignon patagónico en alguno de los restaurantes de la zona es imperdible; o de un trago, una copa y las clásicas cervezas artesanales, invitados estrellas en las reuniones con amigos en los bares y boliches.

Para dejarse rendir al descanso luego de un largo día de actividades, la amplia oferta de hospedajes de Bariloche cumple con cualquier necesidad. Desde alojarse en los hoteles ubicados en la base del cerro Catedral hasta en alguno de los exclusivos sitios del centro de la ciudad.

Así, con el recuerdo de una jornada intensa, llega el sueño reparador al abrigo de una chimenea. Afuera, espera otro día en la nieve y todo un mundo de aventuras por vivir en el encantador y mágico sur argentino.

MÁS INFORMACIÓN:

www.argentina.tur.ar

Facebook de www.facebook.com/viajaportupais@viajaportupais

Compartir:
Compartir.

dejá un comentario