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SEIS DESTINOS ÚNICOS PARA VIVIR UNAS VACACIONES DE LUJO

Seis destinos únicos para vivir unas vacaciones de lujo

En DELUXE Magazine recorremos los lugares turísticos más exclusivos del planeta, punto de reunión del jet set internacional y de reconocidas personalidades de todo el mundo.

TEXTO: Pablo Souto     FOTOS: Gentileza destinos

Comienza esta época hermosa en la que el sol comienza a picar en la espalda y la idea de pasar estos meses en otro destino cada vez crece más. Lejos de los más tradicionales puntos de referencia para el turismo internacional, DELUXE Magazine seleccionó seis destinos exclusivos para disfrutar del lujo y el confort.

De esta manera, viajaremos por lugares únicos en todo el planeta: desde playas paradisíacas, pasando por ciudades deslumbrantes y hasta visitando un oasis invernal en plena montaña. A continuación los invitamos a esta aventura.

Saint Tropez

Sinónimo de glamour, arte y distinción, Saint Tropez es una ciudad situada en la Costa Azul de Francia, que se fundó originalmente como una fortaleza militar en el siglo XV. El pueblo, con una población estable de no más de 6 mil habitantes, ganó fama internacional cuando en 1956 se filmó la película “Y Dios creó a la mujer”, protagonizada por la famosa actriz Brigette Bardot.

Desde esa época, la ciudad comenzó a convertirse en un lugar de referencia para el turismo de lujo y un sitio de descanso para celebridades, poetas y artistas famosos, diseñadores de moda y personalidades del Jet Set europeo y norteamericano.

Entre sus atractivos principales se encuentran sus playas de arena fina, bañadas por las aguas del Mar Mediterráneo. El puerto es otra de las fotos típicas de Saint Tropez, poblado de yates y catamaranes de grandes dimensiones.

El pueblo mantiene vivo su patrimonio histórico con sus callecitas antiguas y gran cantidad de iglesias y capillas del siglo XVI. La ciudadela de Saint-Tropez de principios del siglo XVII, que alberga el Museo de Historia Marítima, es uno de los puntos obligados a visitar. Al igual que el Museo de la Anunciación, que alberga una colección de Grammont y destacados artistas franceses como Matisse, Cross y Bonnard.

Para finalizar el día, la ciudad ofrece una gran variedad de restaurantes y bares que se transforman en locales nocturnos. Eso sí, para alojarse o disfrutar de la gastronomía provenzal hay que hacer una inversión
nada menor.

Porto Cervo

También rodeado por las aguas del Mar Mediterráneo, se encuentra el pueblo de Porto Cervo, en Italia. Un paraíso exclusivo ubicado al norte de la isla de Cerdeña que recibe todos los veranos a centenares de destacadas personalidades de todo el mundo.

A diferencia de Saint Tropez, este pueblo fue diseñado a mediados del siglo XX para convertirse en un puerto deportivo y centro turístico de lujo luego de que el príncipe Aga Khan IV se enamorara de las playas de arena blanca y aguas turquesas de Costa Esmeralda.

La arquitectura distingue a Porto Cervo con formas redondeadas, colores blancos y materiales que se fusionan con la naturaleza del lugar. Ejemplo de ello es la monumental iglesia de Stella Maris.

Agitado es el verano en el puerto deportivo, donde los yates de lujo se amarran durante toda la temporada.

Este destino es el más caro de Europa, por encima de Mónaco y Londres, llegando los precios inmobiliarios a los 300 mil euros el metro cuadrado.

Además, Porto Cervo alberga algunos de los hoteles más costosos del mundo y es el segundo puerto turístico más caro del planeta, por detrás de Capri, con una tarifa diaria promedio de casi cuatro mil dólares por embarcación.

Este paraje VIP también fue protagonista de la industria cinematográfica internacional, ya que en 1977 Roger Moore se puso en la piel del agente 007 en la película “La espía que me amó”.

Amberes

Ya lejos de las playas blancas y aguas transparentes se encuentra la ciudad de Amberes, en Bélgica. Cuna de grandes pintores barrocos como Peter Paul Rubens y Anthony Van Dyck, este destino cautiva a todos sus visitantes por su estilo arquitectónico clásico y la elegancia de sus calles, con una fuerte impronta flamenca.

Bien se ha ganado el mote de “Capital mundial de los diamantes”, al ser el mayor centro comercial de diamantes del mundo desde hace más de 500 años.

Es un negocio de 200 millones de quilates al año que cosecha más de 40.000 millones de euros en ventas a lo largo de los más de 1700 negocios apostados en el punto neurálgico de Amberes. La Gran Estación Central de finales del siglo XIX  es una de las más bellas del mundo, con andenes cubiertos de hierro y una cúpula brillante de cristal que la distinguen del resto.

Dar un paseo a la vera del Río Escalda y recorrer la pintoresca Plaza Mayor, rodeado de edificios renacentistas, resulta ser un buen itinerario para una primera vista a la ciudad. También la majestuosa Catedral gótica y el medieval Castillo de Steen son paradas obligadas a la hora de disfrutar de este destino de ensueño.

Pero no sólo es la ciudad de los diamantes, sino además es uno de los lugares más prestigiosos de la moda internacional con una tradición que dio nacimiento a “Los seis de Amberes”, un grupo de diseñadores que revolucionaron la forma de vestir durante los años 80.

Dubai

Sí Amberes representa el estilo clásico europeo y la cultura medieval, Dubai es todo lo contrario. Símbolo de la modernidad y la oferta infinita en confort, Dubai representa la suntuosidad de manera extrema.

Como una “Las Vegas” de los Emiratos Árabes Unidos, esta ciudad fue levantada vertiginosamente en medio del desierto rodeada por las costas del golfo Pérsico. Hoy en día recibe anualmente a más de 5 millones de turistas de todo el globo.

Si bien la historia de Dubai como ciudad remite a casi 200 años, la explosión de lo que hoy es esta metrópoli de 3 millones de habitantes se da recién a partir de la segunda mitad del siglo XX, con el boom de inversiones urbanísticas que trajo la era del petróleo árabe.

Si hablamos de proyectos faraónicos, uno de ellos es el “Burj Khalifa”: el edificio más alto del mundo, con 828 metros de altura. Otra de las perlas de Dubai es el “Burj Al Arab”, uno de los pocos hoteles del mundo con siete estrellas. Una habitación allí puede costar hasta 40 mil dólares la noche. Y si del placer de gastar hablamos, resulta redundante decir que aquí se encuentran los más majestuosos y costosos shoppings del planeta, como el “Dubai Mall”. Y no se contentan con eso: actualmente está en construcción el “Mall of the Word”, un megaproyecto de 4 millones y medio de metros cuadrados, que no sólo será el centro comercial más grande del mundo sino también la primera ciudad con temperatura controlada de la historia.

Dentro de las múltiples excentricidades de este centro turístico se encuentran las islas artificiales con formas de palmera y el achipielago “The World”, que en una vista aérea recrea la forma de un mapamundi.

Gstaad

Dejando el desierto y el calor de los emiratos, nos trasladamos al pueblecito de Gstaad, enclavado en el corazón de los Alpes Suizos. Uno de los destinos preferidos por celebrities mundiales y miembros de la realeza, que se disputa con Aspen (Estados Unidos) el primer lugar como destino invernal de lujo.

Se trata de un pequeño pueblo que tiene una particularidad llamativa: la cantidad de vacas que pueblan las laderas de las montañas equiparan en el mismo número a los 8 mil habitantes estables del pueblo. Hasta resulta muy probable cruzarse con algún rumiante por las callecitas de este pintoresco lugar. Gstaad es un paraíso en medio de la montaña rodeado de prados, bosques, lagos extraordinarios y más de 250 kilómetros de pistas de esquí de primer nivel internacional. Hasta posee uno de los pocos glaciares aptos para hacer esquí de la zona, que permite practicar el deporte incluso en verano.

La Promenade, calle principal de este pueblecito, se encuentra poblada de las marcas más exclusivas del mundo: Cartier, Louis Vuitton, Rolex, Chanel, Ralph Lauren, Chopard, entre otros cientos de locales. Además, los hospedajes de lujo y la gastronomía más prestigiosa del centro y de cada una de las pistas de esquí hacen que Gstaad se convierta año a año en un punto de encuentro VIP que atrae a famosos y multimillonarios de todo el mundo.

Bora Bora

Por último, llegamos a un lugar recóndito en el mapa: las paradisíacas islas Bora Bora, en la Polinesia Francesa. Ubicada al norte de Tahití y al sur de Hawai, este destino es ideal para aquellas personas que quieran desconectarse del ritmo de la ciudad y vivir unos días de paz y relax.

Eso sí, aquellos que viajen a estas islas deberán saber que tanta tranquilidad, lujo y confort tienen un precio a pagar. Se estima que un viaje de una semana puede costar como mínimo unos 2500 euros por persona. Y además habrá que tener paciencia, ya que el viaje en avión desde Buenos Aires supera tranquilamente las 24 horas.

Sitio preferido de muchas parejas para pasar su luna de miel, Bora Bora es una fiel representante de las típicas postales de agua turquesa y arrecifes de coral de esta zona del Océano Pacífico. Además de sus increíbles playas, entre sus atracciones principales se encuentra el nado y buceo entre sus corales, donde existe la posibilidad de alimentar a tortugas marinas, rayas y hasta tiburones.

Otra de los puntos obligados a conocer en este exótico destino es el Monte Otemanu, donde se realza un volcán extinto que le otorga a Bora Bora un contraste distinto con el resto del paisaje y una impresionante vista de toda la isla.

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UN PLAN ROMÁNTICO PARA ESCAPAR DE LA RUTINA

Un plan romántico para escapar de la rutina

Casa Cortés de Mar, se renueva para consentir con las mejores “experiencias corteses” a sus estimados huéspedes. Con la premisa de brindarles máximo confort con conciencia sustentable, este lodge de mar se prepara esta primavera, con el romance como protagonista de los días más cálidos.

Para descubrir a poco más de 300 km de CABA, Casa Cortés de Mar propone celebrar  una “Experiencia Primavera”, que en esta oportunidad será un “Picnic Cortés” entre extensos y suaves médanos, con amplias playas que circundan las instalaciones de las casas corteses.

El picnic será de estilo “glam”, con todos los elementos necesarios para que sea una experiencia de lujo, única y con detalles de alta gama. La canasta que se entregará a las parejas es de cortesía e incluye 2 botellas de Vino Pala Corazón + una selección de fiambres, encurtidos y delicatesen regionales, un cortaplumas Swiss Army y una preciosa manta, indispensable para poder distribuir armoniosamente todos estos condimentos para el romance, recostarse sobre la arena, disfrutar del ser amado y celebrar juntos la unión y el amor. También se ofrece café Nespresso de Cortesía y menú de almohadas.

Ubicadas en el primer tramo de la costa marítima nacional, en el KM 314 y a tan sólo tres horas de Capital Federal, Casa Cortés de Mar es un desarrollo turístico de características únicas, que sorprende y maravilla los sentidos.

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LONDRES, UN PASEO POR LA CAPITAL DEL VIEJO IMPERIO

Londres, un paseo por la capital del viejo continente

De la arquitectura del siglo XVIII al Tate Modern, del Big Ben a Trafalgar Square, de la imponente Abadía Westminster a Harrods, todo en la capital británica es un banquete para los ojos.

Texto y fotos: Guías de viaje Londres

Londres es una de las capitales europeas más visitadas por los turistas durante todo el año. A pesar de la lluvia, que puede no atraer a muchos, o del frío, es una ciudad con encanto que atrae a miles de personas.Tiene muchos lugares con encanto que se pueden visitar, desde museos, monumentos, parques y bares que llaman la atención de los visitantes que llenan la capital del Reino Unido.

La primera visita obligada a esta maravillosa ciudad es ir al Big Ben, la campana del reloj situado en el lado noroeste del Palacio de Westminster, la sede del Parlamento británico en Londres. En principio su nombre oficial era Clock Tower hasta que el 26 de junio de 2012, en honor al jubileo de diamante de la reina Isabel II, decidieron que la torre pasaría a llamarse Elizabeth Tower.

Esta torre destaca por ser el reloj de cuatro caras más grandes del mundo y es la tercera torre más alta del mundo. Desde el Big Ben podrán visualizar uno de los monumentos más icónicos de la capital británica. Una vuelta al mundo de 135 metros de altura capta la atención de los visitantes. Durante media hora es posible admirar las vistas de la ciudad dentro de las particulares cabinas que la integran.

Un tip para el viajero: en este monumento se ofrece la posibilidad de hacerse con un ticket prioritario y así no tener que esperar largas colas para entrar. Sin duda, un factor a tener en cuenta si disponemos de poco tiempo para ver la ciudad. Otro lugar histórico a visitar es la Torre de Londres. Oficialmente es el Palacio Real y Fortaleza de su Majestad, un castillo histórico situado en la ribera norte del río Támesis en el centro de Londres. Se encuentra dentro del distrito londinense del Tower Hamlets y está separado del límite norte de la ciudad por un espacio abierto conocido como Tower Hill.

La historia de la Torre de Londres se remonta al siglo XI ya que fue fundada como parte de la conquista normanda de Inglaterra.

En esta grandiosa fortaleza ocurrieron algunos de los eventos más cruentos de la historia de Londres, incluidas torturas, asesinatos y decapitaciones. Destacan las Joyas de la Corona, los aposentos medievales del rey y la Torre Blanca, construida por Guillermo el Conquistador.

El control de la Torre corre a cargo de los alarbaderos, conocidos popularmente como beefeaters, que actúan como guías turísticos siendo ellos mismos una atracción. Cada tarde los guardias participan en la ceremonia de las llaves que asegura la Torre durante la noche, sin duda una atracción que no te puedes perder.

La Abadía de Westminster y sus alrededores

El interior de esta joya arquitectónica alberga estancias a través de las cuales es posible viajar por la historia de Inglaterra. Allí podremos toparnos con la Lady Chapel, el Collage Garden, el Trono de San Eduardo o el Rincón de los Poetas, entre otros atractivos. Si el clima lo permite, ir al Hyde Park es una excelente elección.

Es uno de los ocho parques reales de Londres y constituye una verdadera obra de arte en paisajismo. Cerca del lago Serpentine encontrarás la fuente en memoria de Diana, la princesa de Gales. Si continúas hasta los Jardines de Kensington verás el impresionante Albert Memorial, una estructura con detalles en oro dedicado al marido de la reina Victoria, el príncipe Alberto, fallecido en 1861.

Pero sin dudas hay un paseo ineludible en cualquier visita a la gran ciudad: el Palacio de Buckingham. Esta maravilla de la arquitectura es la residencia oficial de la Reina y durante el horario especial de verano podrán recorrer las espectaculares StateRooms (las dependencias en las que la Reina desempeña sus labores de estado) y ver la exposición especial, distinta cada año. Hay que estar atento durante esta visita porque el Cambio de la Guardia se realiza diariamente o cada dos días a las 11:30, dependiendo de la época del año. Es un momento increíble lleno de atractivos visuales.

De compras por Londres

Una visita obligada es Harrods, el centro comercial más famoso de Londres. Está situado en Brompron Road, en el distrito de Knightsbridge, muy cerca de Hyde Park. Los orígenes de Harrods datan de 1834, cuando Charles Henry Harrod abrió una pequeña despensa de comida. En 1849 el negocio se trasladó a su localización actual donde, con el tiempo, fue ampliándose mediante la compra locales y casas aledañas. En diciembre de 1883 Harrods fue víctima de un gran incendio y se derrumbó. Al poco tiempo, el edificio fue reconstruido a mayor escala.

Tranquilamente se podría elaborar una guía turística de cómo visitar Harrods, pero la realidad es que la mejor opción es ingresar y perderse por sus distintos espacios. Claro, la advertencia no está demás: no salgan sin haber pasado por la sala egipcia y, si aún la encuentran, la estatua de Diana de Gales y Dodi Al Fayed, novio de la ex princesa fallecido junto a ella en 1997, hijo del antiguo dueño del espacio.

El grupo catarí que compró la tienda en 1.500 millones de libras en 2010 avisó hace dos meses que removerían la estatua y que en su lugar colocarán una nueva, también dedicada a Diana, pero sin la figura de Dodi.

En el año 1660 se creó el mercado de flores, frutas y verduras con el que se hizo famoso el distrito de Covent Garden. Hoy se trata de un elegante edificio con comercios especializados y cafeterías, en cuyo interior se ubica el mercado de artesanía Apple. Se pueden comprar antigüedades, joyas o productos locales. En Navidad se coloca uno de los árboles más grandes de todo Londres bajo el que se sirve vino caliente.

El ecléctico mercadillo de Camden sigue siendo el más popular entre turistas y londinenses. Tiene interminables puestos de ropa económica de imitación de grandes marcas o diseños vintage. El humo y el olor a curry de la comida india o de cualquier otra parte del mundo recién hecha se impregna en el aire (y en la ropa, claro).

Portobello Road y su mercadillo de antigüedades se hizo popular en los años 50. Hay muchos puestos en los que se pueden adquirir vinilos, ropa vintage, afiches de música o películas, e incluso comida. Es un espacio muy visitado por coleccionistas de bandas de rock o por aquellos que prefieren traerse un souvenir roquero antes que un Big Ben de yeso.

Noche londinense

Theatreland es donde se concentran la mayoría de los teatros de la capital británica, con más de 50 musicales, con sus carteles enormes y luminosos con luces de neón que no pasan inadvertidos. Algunas de las obras llevan más de 30 años en cartelera, como Les Misérables o El Fantasma de la Ópera.

Conocer una ciudad no se limita a ver sus principales monumentos, sino que también es imprescindible pasear por sus calles y plazas. Londres cuenta con una gran cantidad de rincones por los que perderse, desde la pintoresca y exótica China Town hasta la famosa Trafalgar Square. Así mismo, no debemos olvidar la plaza Piccadilly Circus, donde se concentra la mayor parte de la oferta de ocio de la ciudad.

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CUANDO EL VIAJE ES CASA, ESCUELA Y TRABAJO

Cuando el viaje es casa, escuela y trabajo

Los Zapp hicieron de la aventura un estilo de vida. Con cuatro hijos, cuentan cómo sobrellevan la convivencia diaria y responden a la pregunta que intriga a todo aquel que conoce su historia: ¿Cómo aprenden sus hijos si no van al colegio?

TEXTO: Karina Pontoriero     FOTOS: Gentileza Familia Zapp

En sus 18 años de viaje, los Zapp recorrieron más de 350.000 kilómetros y conocieron 85 países en los 5 continentes, siempre a bordo de su Graham-Paige, un auto antiguo de 1928. Candelaria y Herman, novios eternos, decidieron salir de viaje cuando surgió el deseo de agrandar la familia. “Pensábamos que con hijos se nos iba a complicar hacer un viaje largo”, recuerdan. Pero, como ya bien saben, las cosas nunca salen como se planean y, en la misma medida que crecía el número del contador de kilómetros, crecía la familia Zapp. Pampa (16 años), Tehue (13), Paloma (11) y Wallaby (9) llegaron y se unieron al sueño de dar la vuelta al mundo. “Estar las 24 horas con los chicos es invalorable”, dice Candelaria. “Nos conocemos mucho, ellos saben que estamos ahí para todo lo que necesiten y al compartir tanto tiempo, no compiten por la atención de los padres. Es una convivencia muy amena”, asegura. Tener edades tan parejas tiene una ventaja: los hermanos Zapp son muy unidos, juegan, se divierten, se cuidan unos a otros. Así, todo es más fácil.

Después de tanto camino recorrido, ¿qué lugares recomendarían para viajar con niños?

Herman: Siempre depende del tipo de viaje que quieran hacer, si lo que buscan es hacer turismo, Europa siempre es una buena opción, pero si quieren que los chicos jueguen, intercambien, conozcan otros niños, lo mejor es buscar países, tal vez menos desarrollados, en donde tengan la libertad de salir, compartir, jugar y hacer muchas cosas. De acuerdo con nuestra experiencia, donde mejor lo hemos pasado fue en África y en las islas del Pacífico. No solo porque hace calor y uno va más liviano, sino, y sobre todo, por la libertad. No pasa nada si el pantalón está un poco sucio o las zapatillas no están nuevísimas. Hacer amigos para jugar es muy fácil, mostrás una pelota y ya están todos jugando. Cuanto más desarrollado es un país, menos nenes jugando en la calle o en la plaza se ven y es mucho más difícil interactuar.

¿Alguna vez les consultaron si querían parar de viajar?

Cande: A ellos les gusta tanto viajar como estar en Argentina. Son independientes, les gusta estar activos. Hace poco le preguntamos a Pampa, el más grande, si se quería quedar y nos respondió que quería seguir viajando”. Contraataca Herman: “Qué raro es que no le pregunten a un chico que está todo el día encerrado en un colegio, y que después va a inglés o a futbol, si quiere viajar, pero sí nos preguntan a nosotros si los nuestros se quieren quedar. Nosotros queremos que disfruten, que no que se preocupen. Se preocupa más el resto de la gente por su futuro que nosotros. ¿Cómo podés ser feliz hoy si estás todo el tiempo preocupado por lo que vas a hacer mañana?

La gran preocupación de todas las personas que conocen la historia de esta familia viajera es la Educación. ¿Cómo hacen para que no pierdan años de colegio? ¿Quién los prepara? ¿No les preocupa el futuro? Para este bombardeo de preguntas tienen respuestas que, probablemente, han dicho hasta el hartazgo. “La madre les habla en español y yo en inglés. De la educación formal se ocupa Cande, que sigue un programa a distancia del Ministerio de Educación”. Herman se refiere al Servicio de Educación a Distancia del Ministerio de Educación de la República Argentina (SEAD), que se ocupa de ofrecer los contenidos y establecer los criterios educativos de niños y jóvenes argentinos o hijos de ciudadanos argentinos que residen fuera del país. El SEAD posibilita practicar el idioma, mantener el sentido de pertenencia y facilitarles su reincorporación a la escuela. Candelaria les da clases todos los días y rinden exámenes cada dos meses; cuando se quedan un tiempo en una ciudad o cuando vuelven a la Argentina, donde también van al colegio. “Si estamos en el país no pueden estudiar bajo la modalidad a distancia, entonces cumplen la misma rutina escolar que cualquier otro chico. Cuando estamos en viaje, si hay un colegio abierto, también viven la experiencia de ir a clases y conocer estudiantes de todo el mundo”, explica Candelaria. Pero lo más maravilloso, según palabras de Herman, es que estudian aprovechando lo que les enseña el viaje: “Imaginate aprender de Geografía en el campo base del Everest, estudiar Historia a la par que visitás las pirámides de Egipto o Ciencias Naturales en un parque nacional”. Y sí, así como lo relata, estudiar tiene otro encanto.

“Más allá de la educación formal, lo que queremos es que nuestros hijos aprendan a investigar, que duden, descubran, pregunten. No nos interesa que repitan como loros, como muchos de nosotros aprendimos a repetir en la escuela”. El que habla es Herman, un soñador apasionado que espera que sus hijos hereden sus ganas de ir en busca de sus sueños. Y Candelaria agrega que “lo más importante es enseñarles a desenvolverse y tener confianza en sí mismos, que sepan que con eso podrán hacer lo que quieran en la vida. Y que confíen en la gente; la gente es buena, ellos viven esto todos los días cuando una familia nos abre las puertas de su casa, cuando comparte un plato de comida o nos ofrece una cama”.

Sobre la famila Zapp

La familia Zapp está por completar su viaje alrededor del mundo. En esta última etapa van a cruzar el Océano Atlántico a bordo de un barco a vela, que llevará a toda la familia y al Graham-Paige desde las Islas Canarias hasta las Guayanas, en Sudamérica. Para cumplir su sueño lanzaron un Crowdfunding, es decir, un financiamiento colectivo cuya finalización es el 13 de junio. Ellos, por supuesto, recompensarán a aquellas manos generosas que aporten su granito de arena para alcanzar el objetivo. Para conocer más de este proyecto, se puede visitar Facebook.com/herman.zapp.

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PARIS, LA CIUDAD DEL AMOR

París, la cuidad del amor

Cautivadora, encantadora y poética, la capital de Francia es la definición por excelencia cuando se habla de destinos románticos.

TEXTO: Oficina de Turismo de París

Es imposible no pensar en todo lo que representa el amor cuando uno se para frente a la Torre Eiffel, de noche, y se deja cautivar por el contraste del cielo azabache y las luces de la ciudad. En la figura recortada de una pareja abrazada sobre el fondo parisino se reduce la imagen más acabada del destino más romántico. París es, indiscutidamente, la ciudad de los amantes.

¿Qué podría ser más romántico que pasear a lo largo de las orillas del Sena de la mano de su ser amado? París es una ciudad donde todo es posible y las pasiones pasan a primer plano.

Hasta los puentes en París pueden ser muy románticos. La ciudad cuenta con puentes legendarios y pasarelas para compartir un beso apasionado. Tal vez porque el arco simboliza una alianza, o porque el agua llevará incluso las promesas más locas. La tradición dicta que los enamorados deben besarse mientras piden un deseo en el Pont Marie, conocido como el Puente de los Enamorados.

Bajo Pont des Arts encontramos hacia un lado el Quai de Montebello, donde se pueden observar barcos que tocan música en vivo, y hacia el lado del Quai de la Tournelle, un amplio espacio con una vista increíble de la parte de atrás de Notre Dame.

Quienes buscan de tranquilidad encontrarán muchos lugares románticos fuera de lo común.

Rue des Thermopyles, una calle de adoquines, es un oasis de calma y verdor en el siglo XIV, ofreciendo un vistazo de un lado bucólico a París, como la Cité Florale donde incluso los nombres de las calles, Orchidées, Volubilis, Mimosas, Glycines, Iris, Liserons, evocan la fragancia de flores.

Y luego está el Square de Montsouris, anteriormente habitada por diversos artistas, con sus casas cubiertas de glicinas y hiedra. Dejar que el amor se eleve a mayores alturas en Montmartre es, sin duda, el principal destino para que los amantes se digan “te amo”.

El barrio Montmartre es un encantador pueblo que atrae a los visitantes del mundo entero. A las parejas, les encanta perderse por las calles bohemias que llevan a las escaleras de la Butte para subir a la Basílica del Sacré-Coeur (también disponible con Le Petit Train de Montmartre) y darse un paseo en tiovivo en la preciosa place des Abbesses. En esta misma plaza se puede admirar el famoso Mur des “Je t’aime“ (Pared de los “te quiero”). Ideada por Frédéric Baron y Claire Kito, este famoso mosaico declina un “Je t’aime“ (te quiero) en 280 idiomas diferentes.

A algunos pasos de ahí se encuentra el precioso musée de la Vie romantique, un lugar tranquilo y protegido donde el tiempo parece haberse detenido. Durante el día, las parejas pueden volverse inmortales en cuadros pintados por los artistas de Place du Tertre, o sus iniciales bordadas en un corte en el Marché Saint-Pierre.

Cada año, durante septiembre, en la fiesta de la vendimia en Montmartre, las parejas pueden expresar su amor delante del alcalde y en público durante la ceremonia de la no-pedida de mano. “Tengo el honor de no pedir tu mano“.

No hay nada más romántico que invitar a su pareja a una cena en crucero por el Sena para admirar los monumentos más bellos de París. Los barcos del restaurante de la Marina de Paris sirve cocina refinada elaborada con productos de mercado frescos, y los Bateaux Los Parisiens ofrecen vistas excepcionales desde su comedor totalmente acristalado, sin olvidar el famoso Bateaux-Mouches.

Hay dos grandes íconos que son imperdibles en la ciudad del amor: la Torre Eiffel, símbolo de Paris por excelencia, con una vista realmente estupenda; y la Torre Montparnasse, el edificio más alto de Paris, que tiene la mejor vista panorámica, desde donde se puede ver a una Torre Eiffel deslumbrante.

París tiene una gran cantidad de espacios verdes. Para un beso histórico, nada mejor que hacerlo en el Jardín des Tuileries, el más antiguo de la ciudad y un magnífico ejemplo de jardín “à la française“. En otros tiempos, Des Tuileries fue un conocido lugar de libertinaje y sus paseos fueron el teatro de los juegos del amor y del azar.

El jardín du Luxembourg, un islote de verdor en la Rive gauche, en pleno París, es el lugar perfecto para deambular en pareja por los caminos, a la sombra de los arboles mientras se admiran sus magníficas estatuas.

Para una cita apasionada, el parc des Buttes-Chaumont es un lugar que seduce a los tórtolos por su marco encantador: una antigua vía férrea, un puente colgante, una gruta, una cascada. Y para hacerse confidencias protegidos de los oídos indiscretos, los enamorados eligen los jardins de Rohany de Fontenay de los Archives Nationales. Esos espacios, restaurados y reabiertos al público en el 2011, ofrecen un ambiente de jardín romántico del siglo XIX con sus pinos parasol, glorietas y arte topiaria.

Para aquellas parejas que quieran encontrar el ambiente de La Belle Époque, el barrio de la Bourse, es un encantador y auténtico paseo por los pasajes cubiertos. Con sus cristaleras y sus encantadoras tiendas, estos pasajes transmiten una atmósfera muy especial que invita al paseo. A las parejas les agrada pasearse, abrazados, lejos de los sonidos de la ciudad. ¡Ideal durante un día de lluvia! Entre los ineludibles, la Galerie Vivienne es una de las más bellas de la capital, con sus extraordinarios mosaicos. En cuanto al Passage des Panoramas, tiene el sobrenombre “Pasaje del gusto“ ya que alberga una gran cantidad de deliciosos lugares: bistrot, salón de té, bar de vinos.

Al este de la capital hay un lugar que no hay que perderse. Para hacer una visita insólita en pareja, sepa que la visita del cimetière du Père-Lachaise es, contrariamente a las apariencias, un ineludible de los paseos románticos en pareja. Al doblar una esquina de sus románticos paseos y de sus tortuosos caminos, se cruzan tumbas ilustres: Proust, Jim Morrison, Colette, Fréderic Chopin, Héloïse y Abélard… Una invitación a la meditación y al ensueño.

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DIARIO DE VIAJE: UN VERANO PARA DESCUBRIR LA PATAGONIA

Un verano para descubrir la Patagonia

La región del sur es tan diversa como sus climas, sus paisajes y su gente. La ventana del buen tiempo que se avecina, aunque breve, abre un mundo de posibilidades para todos los gustos.

Texto y fotos: Ezequiel López

Mi pasión como escritor de libros de viaje comenzó un verano en la Patagonia. En ese momento era difícil imaginar que unos años más tarde llegaría a publicar más de 12 títulos y cientos de notas sobre esta tierra y sin embargo sigo escribiendo cada día. Me inspiran sus paisajes, su gente, su clima, los sabores y los aromas de la naturaleza. Un “curanto” en Colonia Suiza, en el Circuito Chico de Bariloche, es tan tentador como un cordero patagónico en una estancia de la meseta o un sándwich de crudo y queso en el boliche de la ruta 25 que está frente al Automóvil Club de los Altares. Aquellos que se atreven a la aventura están de parabienes. Aquí la abundancia se regocija en cada rincón oculto. Los mapas insinúan caminos que se internan en la montaña para descubrir aquellos lugares que labró la naturaleza para sorprender hasta al más osado visitante. Lo llamamos “Turismo Sustentable” y consiste en internarse sin dejar huella, disfrutando de todo aquello que nos da la naturaleza.

El pequeño poblado El Chaltén descansa en la base misma del Fitz Roy, una aguja de roca sólida de kilómetro y medio de altura con la capacidad de cambiar de color según la hora del día. Cientos de montañistas deambulan por sus calles en busca de la gloria de poner un pie en la cumbre, un privilegio reservado a unos pocos atrevidos. Los delatan sus caras curtidas por el viento, su atuendo desgarbado y su personalidad ensimismada en una concentración única que los pone en un estado permanente de misterio. Más allá, el cerro Torre espera aún más desafiante entre los hielos continentales, la segunda masa más grande de agua dulce después de la Antártida. Un desvío en el camino para cargar combustible nos interna más profundo en la meseta. Contrariamente a la imagen del desierto, el lugar alberga una explosión de vida. A lo lejos se insinúan las siluetas naranjas de los guanacos sobre el riguroso ripio calentado por el sol del mediodía. Avestruces, mulitas, zorros, cóndores y todo tipo de aves merodean la zona en busca de alimento. Las viviendas son escasas y en algunos parajes hasta se prescinde de alambrados. La tierra está como era antes y el polvo corre sin obstáculos. Las plantas evolucionaron para vivir la escasez de agua sin perder su encanto, resaltando sus formas y colores para atraer a los insectos que proyectan su simiente. Un paraíso para fotógrafos con capacidad de ver más allá del obturador de su cámara y guardar en una imagen el encanto de descubrir lo inalcanzable.

Un sorbo de agua fresca y cristalina como el aire nos recuerda que estamos muy vivos en este sitio. El río Arrayanes se abre paso a través del bosque para viajar con la nieve de montaña por un desnivel de rocas ovaladas hasta el mismísimo Océano Pacífico.
La flotada no produce sonido alguno sobre una superficie inmaculada. El aire está quieto. Debajo del bote, las truchas se camuflan con el reflejo de sus manchas. Sobre la rama de un coihue caído en el invierno, un Martín Pescador aguarda inmóvil su momento. Su color azul intenso, su pecho anaranjado y su pico como espada hipnotizan nuestro paso. Tan sólo un instante le lleva zambullirse y posarse otra vez sobre su rama. El pececillo nunca se enterará lo sucedido.

Inhalar los aromas del viento dentro de la selva valdiviana le da aire fresco a los pulmones para seguir trepando la Cordillera de los Andes. Una meta ambiciosa y embriagadora que se diluye en un sendero húmedo apagado por la sombra tupida de árboles. Hacia el norte, la imponente cascada Los Cántaros anticipa la llegada al pequeño lago de altura y al alerce milenario, un espécimen que ha grabado la historia en cada anillo de su noble maderamen.

El sonido de un silbato nos despeja del letargo. ¿Será posible el paso de un tren por estos lados? El humo negro que aflora por detrás de la montaña descubre una antigua locomotora a vapor de 1922 tirando de una larga fila de vagones. La escoltamos en busca de un lugar para el retrato antes de encontrarnos en la próxima parada. Los nativos de Nahuel Pan son un puñado de pobladores auténticos y autóctonos con grandes habilidades para el hilado de la lana y la producción de tortas fritas. El mate abre la palabra y la ronda de anécdotas comienza a desgranar las historias de vida de esta tierra. Se va haciendo de noche. Las nubes se iluminan con los últimos rayos de un sol que se apaga irremediablemente, inventando colores nunca vistos en un intento por quedarse a ver la llegada de la luna. Las estrellas bajan la temperatura del universo. Un poncho abrigado repele los embates del rocío. El crepitar de los leños hace frente a los sonidos de las ranas e insectos nocturnos. Una copa de vino nos devuelve el alma al cuerpo y la picada se llena de anécdotas. El bosque nos ofrece cobijo, el agua del río se serena y los aromas del aire se encienden para sumergirnos poco a poco en el sueño más profundo de nuestras vidas.

 

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Ezequiel López es escritor, fotógrafo y publicista. Recorre la Patagonia desde hace más de 30 años en busca de historias e imágenes para retratar instantes que nunca se volverán a repetir. Lleva escrito 12 libros, cientos de notas y varias muestras fotográficas. Te invitamos a conocerlo en www.librosdeviaje.com.ar

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PRIMAVERA PATAGÓNICA

Primavera patagónica

Los colores se abren en una palestra única digna de ser retratada con nuestros ojos. allí, al sur de nuestro país, la inmensidad de la nieve da paso a verdes bosques en una época increíble.

Texto y fotos: Ezequiel López

En un territorio tan amplio como la Patagonia, todos deben adaptarse a sus condiciones. Desde las playas de pedregullo en el descanso de las montañas de la Cordillera de los Andes y desde el río Colorado hasta la Tierra del Fuego, la primavera se va manifestando con distintas expresiones, más adaptadas al clima imperante que a un estricto calendario de bolsillo.

En la Patagonia, la primavera le hace poco caso al almanaque. Más bien se manifiesta según su estado de ánimo y sus ganas de desperezarse al sol luego de invernar aletargada bajo la nieve fresca en los cortos días del invierno. Cuando el aire empieza a calentarse y la tierra se humedece con las gotas del deshielo, la magia empieza a florecer por todos lados. Ya en los días previos se pueden ver aquí y allá sutiles pisadas de animales en la nieve que sienten la inminencia de un gran cambio de ánimo.

Dentro del bosque, los sonidos repercuten en la copa de los árboles. Son las aves que encuentran semillas maduras e intentan abrirlas a los golpes contra la madera dura del alerce. La humedad ablanda la corteza de los troncos y facilita la tarea a los pájaros carpintero para sacar a los insectos de sus escondrijos. En el suelo, las huellas de las liebres se mezclan con aquellas de los zorros y por las noches, en las laderas de los cerros, se ve el resplandor de los ojos de los ciervos iluminados por el paso de los autos.

Las chimeneas de las casas dispersas en el campo siguen humeando el calor del pan recién horneado, mientras los canteros comienzan a colmarse de flores de todos los colores. Sí, aquí en la Patagonia, aunque breve, la primavera se manifiesta vestida de gala. Entre las espigas de la hierba de la veranada, se entremezclan largas flores de
lupinos. Rojos, blancos, violetas, amarillos y otras tantas tonalidades van floreciendo de norte a sur al progreso de las temperaturas más benignas.

El balar de las ovejas nos advierte que anda cerca la majada. A un lado del galpón de esquila y cerca del arroyo que bordea la estancia, las aljabas atraen a cientos de colibríes con el néctar dulce de sus flores colgantes. Son pequeñas cápsulas con cuatro sépalas de color rojo intenso, pétalos púrpura en el centro y ocho estambres largos y violáceos que sobresalen de la planta atrayendo a pájaros e insectos. A campo abierto, cuando sopla algo de viento, las flores lila de los cardos sueltan miles de plumerillos que vuelan por el aire esparciendo su nueva simiente. Cuando brillan al sol, se parece a una nevada con sus grandes copos flotando hacia el horizonte. A pesar de las espinas, las flores son tan atractivas que atraen a centenares de abejas y abejorros.

Más abajo, en la provincia de Santa Cruz, se encuentra el lago Argentino, alimentado desde los campos de hielo por algunos de los glaciares más grandes del mundo. El Perito Moreno tiene un frente de cinco kilómetros de largo. Su constante andar lo hace tocar tierra firme luego de navegar por las heladas aguas cristalinas, provocando el bloqueo del brazo Rico. La inundación termina con la famosa ruptura del glaciar y el drenaje de las aguas deja un lecho fértil de sedimentos que son nutrientes para el crecimiento de un enorme campo de margaritas. Allí una manada de caballos salvajes se alimenta libremente con un marco imponente de montañas a su espalda.

Es momento de activar las huertas. Los invernaderos ya tienen los surcos rebosantes de verdura fresca para los paisanos y en su interior se respiran los aromas de sus hojas y sus flores que producen la nueva camada de semillas. Los frutales muestran todo su esplendor. Cerezos, manzanos, ciruelos, grosellas, guindos, corintos, frambuesas, moras, peras y saucos entregan sus frutos para la confección de dulces y conservas que abastecerán las despensas de la estancia durante todo el invierno. Sus texturas, aromas y sabores hacen las delicias de quienes tienen la oportunidad de comer la fruta directamente de los árboles. Las frutillas silvestres se dejan ver en los claros y son tan sabrosas que volvemos con la cara teñida de rojo.

Los sonidos también se intensifican en torno a las montañas. Después de varios meses guardados junto a los leños de la chimenea, todos salen a calentarse bajo el sol del mediodía. Los animales también aprovechan la primavera para desperezarse y salir a disfrutar de un clima más benigno que pronto volverá a mostrar su temperamento. Los patos y gallinas husmean la hierba entre conejos y liebres patagónicas dejando los jardines frente a las casas como si fueran mullidos colchones de pasto. Los perros y los gatos se dan el gusto de correr por todo el campo entre caballos, vacas y ovejas que pastan en potreros colmados de alfalfas.

Los días se alargan y cuanto más nos acercamos hacia el fin del continente, el sol pretende quedarse a pasar la noche con nosotros. Finalmente, el atardecer lo hará declinar por detrás de las montañas iluminando el cielo con los mismos colores que admiramos en la tierra. El polvo de los caminos de ripio se filtra entre los árboles en las últimas horas del día. Marcando las sendas que se internan en el bosque crecen flores de mutisias, reina mora y amancay junto a helechos que se esconden de la luz a los pies de arbustos de calafate. Dicen por ahí que aquel que prueba el fruto de esta planta volverá a la Patagonia a disfrutar de sus bondades. Hay que hacerlo para comprobarlo. Lo que sí puedo asegurar es que son muy ricos…

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Ezequiel Lopez es escritor, fotógrafo y publicista. Recorre la Patagonia desde hace más de 30 años en busca de historias e imágenes para retratar instantes que nunca se volverán a repetir. Lleva escrito 12 libros, cientos de notas y varias muestras fotográficas, conocelas en www.librosdeviaje.com.ar.

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LLEGÓ LA NIEVE A LA CORDILLERA

Llegó la nieve a la Cordillera

Te contamos a dónde ir y todo lo que podés hacer.

Tomar una bocanada de aire puro de montaña y lanzarse a esquiar. Si de nieve se trata, en Argentina hay centros de esquí y parques de nieve para todos los gustos.

Cada uno tiene lo suyo, pero todos los centros de la Patagonia y Cuyo ofrecen pistas para los cuatro niveles de dificultad: principiante, intermedio, avanzado y experto. Hay variedad para hacer esquí alpino y de fondo o nórdico, fuera de pista, freestyle y más; incluida la especial para esquí nocturno en pistas iluminadas.

Ya sea entre bosques que acompañan el trazado de las pistas, con vista a lagos increíbles, en ubicaciones extremas, con pendientes suaves o pronunciadas, los principales son el Cerro Catedral y el Cerro Perito Moreno en Río Negro, Caviahue, Chapelco y Cerro Bayo en Neuquén, Penitentes y Las Leñas en Mendoza, La Hoya en Chubut, y Cerro Castor en Tierra del Fuego.

Si no se es experto, no hay problema. Cada centro tiene escuelas para aprender a dar los primeros pasos en este deporte: chicos y grandes pueden iniciarse. Y para los más pequeños, jardines de nieve con actividades recreativas y divertidas.

No todo es esquí

La mayoría de los destinos ofrecen todo tipo de actividades y excursiones además del esquí y el snowboard. Incluso hay un circuito aéreo sobre la nieve: una tirolesa con 60 metros de longitud y puentes colgantes en Las Leñas.

Si el viaje es en clave familiar, los parques de nieve son ideales. Por lo general, las pistas son para principiantes e intermedios y están más enfocados en las actividades recreativas como caminatas con raquetas, paseos en trineos tirados con perros, motos de nieve, tubing y culipatín.

Los Puquios en Mendoza, Batea Mahuida y Primeros Pinos en Neuquén, Baguales en Río Negro, Calafate Mountain Park en Santa Cruz, Haruwen, Llanos del Castor, Solar del Bosque, Tierra Mayor, Ushuaia Blanca, Valle de Lobos y Valle Hermoso en Tierra del Fuego son algunas de las alternativas.

Las propuestas son ideales para este invierno, tanto para mantenerse activo como para descansar tomando un chocolate caliente y una torta en un parador contemplando el paisaje nevado, o disfrutar las noches con buena gastronomía al resguardo del frío. Desde Buenos Aires hay vuelos directos a Bariloche, San Martín de los Andes, ciudad de Mendoza, San Rafael, ciudad de Neuquén, Ushuaia, Esquel y El Calafate.

Más información

www.viviargentina.tur.ar

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7 IMPRESCINDIBLES DE PARÍS (MÁS ALLÁ DE LA TORRE EIFFEL)

7 imprescindibles de París (más allá de la Torre Eiffel)

La “ciudad luz” siempre seduce a los turistas. Es que la su famosa torre Eiffel es perfecta para sacar fotos maravillosas. Pero, como toda ciudad capital, París es grande y tiene muchos otros atractivos para descubrir que también resultan encantadores.

1 – Pasear por el barrio Montmartre: Arte. Eso se respira en el llamado barrio “de los pintores”, básicamente porque abundan los artistas callejeros que despliegan sus dones a puro color con sus atriles. Aquí podrás encontrar algunos de los lugares más famosos de la ciudad, como el Moulin Rouge. En la parte más alta, luego de subir casi 200 escalones, tendrás una increíble vista panorámica desde calles de ensueño y al pie de la Basílica del Sagrado Corazón, otro sitio al que es obligatorio ingresar.

2 – Visitar Sainte Chapelle: Esta iglesia de estilo gótico fue construida en un tiempo récord de 7 años en el Siglo XIII y resguarda reliquias del cristianismo, como la Corona de espinas de Jesucristo que Luis IX le compró a los emperadores de Constantinopla. Más de 1110 escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento están plasmadas en 15 imponentes vitreaux de 15 metros de altura y cuentan la historia del mundo hasta la llegada de las reliquias a París.

3 – Navegar por el Sena: Desde los barcos que salen regularmente es posible contemplar los puentes que cruzan este río y mirar la ciudad desde otra perspectiva. El mejor horario: el atardecer. La ciudad tiene otro encanto gracias a los colores que transforman el cielo.

4 – Recorrer el cementerio Pére-Lachaise: Es uno de los cementerios más conocidos del mundo donde descansan los restos de grandes celebridades como la cantante María Callas, el escritor Oscar Wilde o el músico Jim Morrison. Sus mausoleos son verdaderas obras de arte de variados estilos que se pueden recorrer en medio de un ambiente sórdido, pero atrapante.

5 – Ir al Panteón:  En pleno Barrio Latino y cerca de otros lugares turísticos, como los Jardines de Luxemburgo y la Universidad de la Sorbona, está esta gran obra arquitectónica. Es un mausoleo donde descansan los personajes más célebres del país. Allí están enterrados grandes contribuyentes a la ciencia y la cultura como Marie Curie, Alejandro Dumas, Victor Hugo, Voltaire, Rousseau o Jean Monet.

6 – Conocer La Défense: Es la “parte diferente” de París. Centro financiero de la capital, aquí abundan los rascacielos y construcciones modernas. Para los amantes del shopping, en este barrio está Quatre Temps, uno de los centros comerciales más grandes de Europa. Pero también hay una gran muestra de arte a cielo abierto, increíbles plazas y hasta jardines colgantes.

7 – Visitar el Museo de Orsay: Este museo, dedicado a las artes plásticas del siglo XIX y con una gran colección de arte impresionista y post impresionista, ocupa una vieja estación de tren y tiene un enorme reloj antiguo que recuerda a la película Hugo. Aquí encontraremos grandes obras de Manet, Degas, Renoir, Monet y otros gigantes del impresionismo.

 

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CUATRO OPCIONES PARA UNA ESCAPADA EN PLENO OTOÑO

Cuatro opciones para una escapada en pleno otoño

Llegó el otoño y con él, todo tipo de opciones para aprovechar y hacer una escapada de unos días por Argentina. Es un buen momento para visitar destinos que brillan en esta época del año, que también renueva la energías.

Bajo el sol de Cuyo, Mendoza ofrece todo tipo de circuitos para disfrutar del vino. Bodegas tradicionales y modernas abren sus puertas a los viajeros para relajarse en toda la provincia. Hay degustaciones y catas para conocer sus pequeños secretos, como qué tipo de vinos van mejor con cada comida, cómo reconocer su sabor y elegirlo según la ocasión. Las visitas guiadas muestran su elaboración y hay muchísimas actividades más, incluidos los paseos en bicicleta, golf, trekking, cabalgatas y caminatas entre los viñedos. Algunas bodegas incluyen restaurantes e, incluso, alojamiento. Una alternativa para desconectarse en cualquier escapada.

Otra opción se ofrece en los paisajes patagónicos. Sobre la Ruta 40 se encuentra Villa La Angostura, un pueblo turístico de montaña donde los colores otoñales se adueñan del paisaje en esta época del año: amarillos, ocres, naranjas y colorados se ven en las copas de los árboles. Es la puerta de entrada del Parque Nacional Los Arrayanes, famoso por su bosque de arrayanes único en el mundo, al que se llega con una travesía de 12 kilómetros o navegando el Nahuel Huapí. Desde el puerto parten embarcaciones para un paseo por sus aguas azules. Siguiendo la ruta hacia San Martín de los Andes, también se recorre un circuito clásico: el de los Siete Lagos, que acerca a siete espejos de agua en medio de bosques y montañas. La gastronomía local es otra clave a disfrutar: platos elaborados con ciervo, jabalí y trucha son algunas de las especialidades de los chef de esta región. Los hospedajes son variados y hay muchos con vistas increíbles al lago.

En Misiones, una escapada de unos días conecta con la naturaleza pura. Cerca de la localidad de El Soberbio, no hace falta recorrer muchos kilómetros para sentirse inmerso en la plenitud de la selva. La experiencia principal es recorrer con una embarcación los saltos del Moconá, una caprichosa falla geológica que hizo que la formación de los saltos se diera de manera longitudinal al río, lo cual hace, literalmente, que el agua derrame su energía de costado (a diferencia de una cascada o una catarata). Una opción para hospedarse son los lodges en el corazón de la selva, que ofrecen confort en medio de la naturaleza.

Con encanto cordobés, en el valle de Traslasierra, San Javier y Yacanto reciben con paisajes serranos, buena gastronomía y aventura. La serranía que servía de marco a estas localidades se fue poblando de casonas de estilo británico que se instalaron bajo la mirada de un inmenso cerro. Hoy, con su balneario, sus hosterías y un hotel que cuenta con campo de golf propio, constituyen uno de los principales puntos de partida para el turismo de aventura de la provincia. Desde aquí salen excursiones que buscan el ascenso al Champaquí, el cerro más alto en Córdoba. A 220 km hacia el oeste de Córdoba capital y a 20 km de la ciudad de Villa Dolores.

Más información

www.viviargentina.tur.ar

www.turismo.gov.ar

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