LONDRES, UN PASEO POR LA CAPITAL DEL VIEJO IMPERIO

Londres, un paseo por la capital del viejo continente

De la arquitectura del siglo XVIII al Tate Modern, del Big Ben a Trafalgar Square, de la imponente Abadía Westminster a Harrods, todo en la capital británica es un banquete para los ojos.

Texto y fotos: Guías de viaje Londres

Londres es una de las capitales europeas más visitadas por los turistas durante todo el año. A pesar de la lluvia, que puede no atraer a muchos, o del frío, es una ciudad con encanto que atrae a miles de personas.Tiene muchos lugares con encanto que se pueden visitar, desde museos, monumentos, parques y bares que llaman la atención de los visitantes que llenan la capital del Reino Unido.

La primera visita obligada a esta maravillosa ciudad es ir al Big Ben, la campana del reloj situado en el lado noroeste del Palacio de Westminster, la sede del Parlamento británico en Londres. En principio su nombre oficial era Clock Tower hasta que el 26 de junio de 2012, en honor al jubileo de diamante de la reina Isabel II, decidieron que la torre pasaría a llamarse Elizabeth Tower.

Esta torre destaca por ser el reloj de cuatro caras más grandes del mundo y es la tercera torre más alta del mundo. Desde el Big Ben podrán visualizar uno de los monumentos más icónicos de la capital británica. Una vuelta al mundo de 135 metros de altura capta la atención de los visitantes. Durante media hora es posible admirar las vistas de la ciudad dentro de las particulares cabinas que la integran.

Un tip para el viajero: en este monumento se ofrece la posibilidad de hacerse con un ticket prioritario y así no tener que esperar largas colas para entrar. Sin duda, un factor a tener en cuenta si disponemos de poco tiempo para ver la ciudad. Otro lugar histórico a visitar es la Torre de Londres. Oficialmente es el Palacio Real y Fortaleza de su Majestad, un castillo histórico situado en la ribera norte del río Támesis en el centro de Londres. Se encuentra dentro del distrito londinense del Tower Hamlets y está separado del límite norte de la ciudad por un espacio abierto conocido como Tower Hill.

La historia de la Torre de Londres se remonta al siglo XI ya que fue fundada como parte de la conquista normanda de Inglaterra.

En esta grandiosa fortaleza ocurrieron algunos de los eventos más cruentos de la historia de Londres, incluidas torturas, asesinatos y decapitaciones. Destacan las Joyas de la Corona, los aposentos medievales del rey y la Torre Blanca, construida por Guillermo el Conquistador.

El control de la Torre corre a cargo de los alarbaderos, conocidos popularmente como beefeaters, que actúan como guías turísticos siendo ellos mismos una atracción. Cada tarde los guardias participan en la ceremonia de las llaves que asegura la Torre durante la noche, sin duda una atracción que no te puedes perder.

La Abadía de Westminster y sus alrededores

El interior de esta joya arquitectónica alberga estancias a través de las cuales es posible viajar por la historia de Inglaterra. Allí podremos toparnos con la Lady Chapel, el Collage Garden, el Trono de San Eduardo o el Rincón de los Poetas, entre otros atractivos. Si el clima lo permite, ir al Hyde Park es una excelente elección.

Es uno de los ocho parques reales de Londres y constituye una verdadera obra de arte en paisajismo. Cerca del lago Serpentine encontrarás la fuente en memoria de Diana, la princesa de Gales. Si continúas hasta los Jardines de Kensington verás el impresionante Albert Memorial, una estructura con detalles en oro dedicado al marido de la reina Victoria, el príncipe Alberto, fallecido en 1861.

Pero sin dudas hay un paseo ineludible en cualquier visita a la gran ciudad: el Palacio de Buckingham. Esta maravilla de la arquitectura es la residencia oficial de la Reina y durante el horario especial de verano podrán recorrer las espectaculares StateRooms (las dependencias en las que la Reina desempeña sus labores de estado) y ver la exposición especial, distinta cada año. Hay que estar atento durante esta visita porque el Cambio de la Guardia se realiza diariamente o cada dos días a las 11:30, dependiendo de la época del año. Es un momento increíble lleno de atractivos visuales.

De compras por Londres

Una visita obligada es Harrods, el centro comercial más famoso de Londres. Está situado en Brompron Road, en el distrito de Knightsbridge, muy cerca de Hyde Park. Los orígenes de Harrods datan de 1834, cuando Charles Henry Harrod abrió una pequeña despensa de comida. En 1849 el negocio se trasladó a su localización actual donde, con el tiempo, fue ampliándose mediante la compra locales y casas aledañas. En diciembre de 1883 Harrods fue víctima de un gran incendio y se derrumbó. Al poco tiempo, el edificio fue reconstruido a mayor escala.

Tranquilamente se podría elaborar una guía turística de cómo visitar Harrods, pero la realidad es que la mejor opción es ingresar y perderse por sus distintos espacios. Claro, la advertencia no está demás: no salgan sin haber pasado por la sala egipcia y, si aún la encuentran, la estatua de Diana de Gales y Dodi Al Fayed, novio de la ex princesa fallecido junto a ella en 1997, hijo del antiguo dueño del espacio.

El grupo catarí que compró la tienda en 1.500 millones de libras en 2010 avisó hace dos meses que removerían la estatua y que en su lugar colocarán una nueva, también dedicada a Diana, pero sin la figura de Dodi.

En el año 1660 se creó el mercado de flores, frutas y verduras con el que se hizo famoso el distrito de Covent Garden. Hoy se trata de un elegante edificio con comercios especializados y cafeterías, en cuyo interior se ubica el mercado de artesanía Apple. Se pueden comprar antigüedades, joyas o productos locales. En Navidad se coloca uno de los árboles más grandes de todo Londres bajo el que se sirve vino caliente.

El ecléctico mercadillo de Camden sigue siendo el más popular entre turistas y londinenses. Tiene interminables puestos de ropa económica de imitación de grandes marcas o diseños vintage. El humo y el olor a curry de la comida india o de cualquier otra parte del mundo recién hecha se impregna en el aire (y en la ropa, claro).

Portobello Road y su mercadillo de antigüedades se hizo popular en los años 50. Hay muchos puestos en los que se pueden adquirir vinilos, ropa vintage, afiches de música o películas, e incluso comida. Es un espacio muy visitado por coleccionistas de bandas de rock o por aquellos que prefieren traerse un souvenir roquero antes que un Big Ben de yeso.

Noche londinense

Theatreland es donde se concentran la mayoría de los teatros de la capital británica, con más de 50 musicales, con sus carteles enormes y luminosos con luces de neón que no pasan inadvertidos. Algunas de las obras llevan más de 30 años en cartelera, como Les Misérables o El Fantasma de la Ópera.

Conocer una ciudad no se limita a ver sus principales monumentos, sino que también es imprescindible pasear por sus calles y plazas. Londres cuenta con una gran cantidad de rincones por los que perderse, desde la pintoresca y exótica China Town hasta la famosa Trafalgar Square. Así mismo, no debemos olvidar la plaza Piccadilly Circus, donde se concentra la mayor parte de la oferta de ocio de la ciudad.

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