NUEVAS MANERAS DE HABITAR

Casa FOA: Nuevas maneras de habitar

La muestra nos trae, como todos los años, las últimas tendencias en decoración, arquitectura y diseño de espacios verdes. DELUXE MAGAZINE les presenta sus elegidos y los invita a recorrerlos junto a nosotros.

Texto: Mariana Soulages     Fotos: Espacios de diseño

Las nuevas formas de habitar, trabajar y disfrutar de la vivienda son los puntos de partida de la edición de Casa Foa que este año abrió sus puertas el 15 de septiembre y que permanecerá hasta el 16 de octubre en el barrio porteño de Las Cañitas. La tradicional exposición que reúne a profesionales del diseño interior, el paisajismo y la arquitectura -organizada por la Fundación Oftalmológica Argentina- presenta esta vez ambientes pensados para distintas generaciones: millennials, jóvenes de mediana edad y adultos mayores. Gran parte de los proyectos apuntan a la multifuncionalidad y a los espacios integrados, con una fuerte impronta de la tecnología y el arte en sus distintas formas: instalaciones, escultura, fotografía, pintura.

En cuanto al uso de materiales, este año se presentó muy variado: madera, melamina, metal, vidrio, mármoles y textiles. Además, se destacan algunas técnicas artesanales y aplicaciones de producto novedosas, como también el toque sustentable.

La sede de este año, a diferencia de las anteriores, es un edificio de viviendas con una construcción de la década de 1950 ubicado sobre la avenida Luis María Campos 1336. El edificio cuenta con 4.000 metros cuadrados donde se distribuyen las áreas de interiorismo (1.750 metros cuadrados) y paisajismo (2.250 metros cuadrados). Las cinco plantas de más de 350 m² fueron divididas funcionalmente, piso por piso, y la amplitud de los espacios junto con su luz natural permite al visitante realizar el recorrido como si se estuviera en viviendas reales. La increíble fachada verde diseñada por el paisajista Lucas Alberó anuncia la llegada a la muestra. Una vez ingresado el portón, se recorre parte del jardín y patio anterior hasta toparse con el edificio decorado por el mural “Cíclope”‚ que diseñaron los artistas Julián María Pilar Tolosa y Facundo Razquin. Se trata de un trabajo con colores neutros sumados al amarillo, jugando con figuras geométricas y unas enormes flores, que se destaca por su simpleza e impacto visual.

Espacio nº 11

MercadoLibre desembarca en Casa Foa acompañando el proyecto de la diseñadora de interiores Malena Perkins y el arquitecto Tomás Magrane, que consiste en un loft para una pareja de millennials ligados al mundo del diseño. Como marcan las características de esta generación, son usuarios con un comportamiento multitasking, hiperconectados, autosuficientes, sensibles, exigentes y volátiles.

La premisa fue armar el espacio con productos y muebles que pertenecen a las tiendas oficiales de este sitio de venta on line. En los espacios integrados de dormitorio, living, cocina y lugar de trabajo se logró distinguir cada área dejando claro su uso utilizando como hilo conductor un mueble integrador que recorre todo el espacio. Este nexo funcional alberga las distintas funciones que una casa exige: una gran biblioteca que funciona como espacio de guardado de cocina, como también de área de trabajo, vestidor y separador. Los materiales utilizados fueron: hierro, madera, vidrio, gres, lino, plantas, cerámica, granito, barro y lana. Todos materiales nobles. “Usamos el hierro frío y crudo para generar el mueble que recorre todo el espacio y un revestimiento texturado más rústico aún”, explicaron los creadores del espacio. La calidez está dada mediante el uso de madera en el piso, techo y algunas paredes. Respecto de la iluminación, se trabajó con artefactos embutidos marcando la circulación y se buscó bajar la escala del espacio con lámparas que cuelgan desde el cielorraso a distintas alturas.

Espacio nº16

“MONO” fue el elegido como ganador de la beca FOA de este año cuyo tema disparador era un espacio multifunción para un millenial. Las ganadoras del concurso (Laura Libenson, Carolina Nila Maciel y María Florencia López) plantearon el diseño partiendo de su propia experiencia: “Lo primero que nos preguntamos al ver las bases del concurso fue cómo vivimos y qué nos gustaría mejorar. Somos Millenials, FreeLancers y trabajamos donde vivimos, por lo cual este espacio lo diseñamos como si fuera para nosotras: amplio, flexible e integrado, pero sin perder privacidad para situaciones de la vida que así lo requieran”. Con el fin de cumplir este objetivo, se derribaron paredes existentes para unificar tres ambientes y proponer un único espacio desarticulado con múltiples e inconexas situaciones.

Un sistema de paneles de policarbonato alveolar translúcido que corren por una estructura metálica es el encargado de unificar y vincular entre sí las diferencias espaciales del local tras la demolición y sirve, a su vez, para dar privacidad a determinadas funciones.

La paleta de colores combina diferentes tonos y texturas de grises, y como acento usaron el color mostaza en algunos elementos más amigables y descontracturantes.

“Para la arquitectura del futuro vemos a la tecnología como un aliado necesario, revolucionario y cambiante. Su aparición en nuevos elementos condiciona al espacio de maneras diferentes y lo hace más flexible. Nos imaginamos a las próximas generaciones resolviendo funciones con vidrios, equipamientos móviles y transformables, paredes con colores atenuables; en fin, espacios sensibles a modificarse según nuestra voluntad”, sostuvieron.

Espacio nº 19

Hoffice, es la propuesta creada por los arquitectos María Ponce Quintero, Marcela Rodríguez y Lorena Spínola, que se presenta como “la evolución del Home Office”. El planteo de estos profesionales se sobre los desafíos e inconvenientes que tiene que enfrentar la persona que trabaja en su casa. “No mantenemos conversaciones con otros o no intercambiamos una experiencia personal o una opinión profesional, que son cuestiones básicas para el crecimiento y desarrollo. Es entonces que nos preguntamos, ¿cómo podemos hacer que el Home Office sea una alternativa de interacción?”, explicaron.

El Hoffice, entonces, se trata de trabajar en casa pero con otros. Pueden ser amigos o bien desconocidos que comparten un espacio, aun cuando no se compartan las disciplinas, y crear un escenario estimulante y esencialmente dinámico que permita desarrollar las múltiples actividades que necesitan realizar sus usuarios. Para ello se proyectan dos zonas bien definidas: una de estudio y trabajo y otra más desestructurada y relajada.

La gran vedette de este espacio es una gran biblioteca que ocupa todo el muro frontal.

El volumen superior consta de tres nichos con estantes de chapa de distintas medidas. En el central se ubica un plasma de 50 pulgadas. Debajo hay tres nichos en cuya parte interna hay una tira de conectores eléctricos y cuyos fondos están revestidos en chapa laqueada que los convierte en una pizarra magnética. Para lograr la flexibilidad y el dinamismo que exige este tipo de espacio, a lo largo de la biblioteca se colocaron rieles ocultos con rodamientos para poder deslizar por delante de ella otros cuatro módulos individuales. Entre esta parte y el volumen inferior -que tiene tres puertas corredizas- hay una ranura en la que pueden encastrarse hasta cuatro escritorios corredizos con ruedas.

Para la zona de relax y esparcimiento, se diseñó una tarima en dos niveles que permite varios usos: sentarse a mirar algún video, trabajar con un ordenador portátil, leer, conversar e incluso dormir. La misma cuenta con enchufes y puertos USB, plumones y almohadones. También se diseñó una columna de lockers con puertas de chapa y cerraduras electrónicas Dialock de Häfele (muy cancheras y modernas).

A su vez, se diseñaron unas bandejas contenedoras personales que se encastran como un cajón en el escritorio cuando comienza el trabajo y pueden guardarse en los lockers una vez finalizada la jornada.

Por otro lado, hay una zona de kitchenette que se puede cerrar con puertas corredizas.

Espacio nº 25

Con sofisticación, una agradable mezcla de texturas, la presencia de objetos únicos y un buen manejo de la iluminación, la arquitecta Viviana Melamed diseñó esta Suite Contemporánea que fue multipremiada en la muestra de este año.

El espacio fue trabajado desde el acceso, como una introducción dramática al dormitorio, mediante un revestimiento en paredes y cielorraso jugando con volúmenes que entran y salen, cuyo efecto es reproducido por un gran espejo en la pared opuesta. Este pasillo se interpone entre ambos compartimentos del baño, donde en algunas paredes se realizó una técnica artesanal de stucco que genera un patrón con mayor y menor relieve según la zona. Una gran mesada con bacha cavada de mármol calacatta –material que se continúa en pared y piso- se superpone con dos bloques de cajones desfasados en melamina de motivo ramio sepia de Masisa.

En el área principal hay una gran biblioteca realizada en melamina santorini de Masisa que envuelve gran parte del espacio, enmarcando algunas ventanas y organizando las funciones. También es la encargada de generar un efecto escenográfico con el manejo de la iluminación propuesto a través de ella porque allí se alojan tres tipos de luminarias: puntuales de led embutidas, en tiras de led lineales, decorativas de acento. La paleta de colores va del gris desaturado en el piso de madera con diseño, el natural de la melamina, las telas grises, naturales, visones y celestes que se combinan en diferentes tejidos.

Espacio nº 26

Claudia Camisar Alterman y Adriana Teplixke presentan “Un Cuarto para Zowi”, con colores cálidos y femeninos y una estructura que remite a la casita de muñecas. Maderas claras, combinación de textiles y lámparas colgantes de hierro de distintos tamaños y alturas colaboran a crear este espacio de ensueño. La cama es el eje central que divide el vestidor abierto y la zona de trabajo y esparcimiento, ambos generados con maderas claras, que también reviste las paredes laterales. Además, en la cabecera de la cama hay un mural trabajado con flores de papel.

Espacio nº 28

Este colorido “Cuarto de Juegos” es la gloria misma para los fanáticos de la saga Star Wars. Aquí María Anzoategui y Cecilia Bravo intentan reunir a las diferentes generaciones de la familia a través de juegos y juguetes “tech free”. Para ello, integró el espacio con detalles que recuerdan a la infancia. Con guiños al pasado y con detalles que con un toque de humor se convierten en divertidos objetos decorativos, como la serie de máscaras de las míticas películas de George Lucas que se aprecia en la biblioteca.

Una pista de autos recorre el piso como una invitación a sentarse en la alfombra y dejarse llevar.

También hay una fuerte presencia de arte, donde se destaca la impactante obra de Kasuya Sakai, con elementos de bandas y campos de color alusivos a la música, y el empapelado con un diseño clásico de los años 60 de David Hicks.

Espacio nº 29

En este baño creado por Melisa Herc y Carolina Feller, las diferentes funciones y necesidades: colgado, apoyo, guardado e iluminación se desarrollan a través de una única estructura liviana de caño, superpuesta al revestimiento de las paredes y el cielorraso, envolviendo el espacio. Contiene en su conjunto los accesorios de baño, barrales, bandejas de apoyo y diferentes climas de luz, que cambian automáticamente de manera suave y lenta.

En la vista principal la estructura incluye al espejo que se ilumina por detrás y enmarca la mesada con su bacha, que se toma del fondo y engama su color con el porcelanato que reviste las paredes.

La simpleza y sofisticación de este ambiente transmiten la idea de relax necesaria.

Espacio nº 31

A partir de una planta de 28 metros cuadrados se distribuyeron dos áreas claramente diferenciadas por sus funciones, pero a la vez unificadas por su diseño y materialidad para crear esta “Cocina- comedor diario para un matrimonio joven con dos hijos” , ideada por las arquitectas Diana y Eliana Gradel.

La caja se trabajó con tonalidades dentro del crudo, visón, grises y detalles de colores en objetos y tapicería. Entre los materiales elegidos están el porcellanato para los pisos en placas de gran tamaño (0.60x 1.20 cm.), el Dekton para mesadas, el metacrilato como acabado de muebles, la melamina y la pintura para las paredes, y la Piedra Fina, que es un revestimiento de tres milímetros de espesor de piedra natural extraído de canteras de la India y aplicado sobre base de resina. En esta mezcla, las diferentes texturas, opacos y brillantes armonizan entre sí con las tonalidades cálidas, logrando un ambiente joven y funcional.

En el comedor diario, una estantería de acero gris oscuro con estantes en chapa perforada se transforma -por el tratamiento lumínico desde el techo- en un “objeto de iluminación” que filtra la luz en forma sutil. La mesa de comedor diario, resuelta en madera clara y con patas de acero, se proyecta en forma longitudinal haciendo tope en un espejo que genera sensación de infinito.

En la cocina, un importante “mesón isla” organiza el espacio y contiene varias funciones donde una barra en madera clara da continuidad a la mesa de comedor diario, de ese mismo material.

“Consideramos que la tendencia tiene que ver con resolver los espacios muy puros, lineales, con materiales que simplifiquen el mantenimiento, que sean funcionales a la vida cotidiana. La iluminación creando climas y con mayor presencia en sectores de trabajo. Además, los colores oscuros, como los marrones agrisados, corrieron de lugar a las cocinas blancas”, sintetizó Diana.

Espacio nº 33

Vanesa Silvestroff ideó como usuario de este Baño Público by Roca a una pareja joven, sin hijos, con un ritmo de trabajo veloz, con la importancia de actividades recreativas y eventos sociales. Su inspiración partió de los pisos dameros de una de las cocinas existentes en la casa de Luis María Campos antes de reformarse para la muestra. “Me apoyé sobre esta base firme de recorrido y tonos para lograr un ambiente que reinterpreta lo existente de manera moderna y que adquiera un vocabulario con personalidad, simple y sofisticado”, explicó Silvestroff. “Representé estos factores en las cintas que invitan al público a adentrarse a un ambiente oculto. La cinta define el recorrido del proyecto y produce la desmaterialización en algunos sectores de las dimensiones del espacio”, agregó.

Entrando al sector bachas, las cintas envuelven los cuatro lados del recinto (piso, pared, cielorraso y nuevamente pared) creando una caja individual dentro de la caja azul profundo. El espejo se desprende de su mera función de reflejar y se incorpora en este juego lineal transformándose en un revestimiento.

La iluminación del ambiente, mediante un sistema Lutron provisto por el Grupo Vonderk, detecta nuestro paso intensificándose al entrar y atenuándose cuando nos retiramos. Los embutidos en el cielorraso permiten que la atenuación sea particularmente cálida.

Frente a los espejos, lámparas colgantes aparecen reproduciendo parte del círculo del espejo, reforzando su volumetría y generando un impacto visual muy estimulante y dinámico.

Espacio nº 40

“What’s cooking?” se llama esta cocina Balunek con comedor integrado cuyo diseño y ejecución estuvo a cargo de la arquitecta Maria Beatriz González Zuelgaray. El nombre es un juego de palabras entre dos ideas: “¿qué se está cocinando?” y “¿qué se está tramando?”. Este espacio fue pensado como un lugar donde se pueden desarrollar varias escenas de la vida cotidiana tomándolo como un punto de reunión familiar.

“El material predominante será el Dekton en mesada, tapas de muebles y en el piso donde se trabajó con placas de 8 milímetros de espesor conformando una trama con rayas de distintas orientaciones”, explicó González Zuelgaray. Las paredes son revestidas en vidrio pintado blanco y en melamina color concreto –la misma que se utiliza en los amoblamientos-, de las que colgarán dos obras de la artista plástica Ángeles Gollán realizadas con la técnica de tinta de colores sobre papel. En un ambiente totalmente neutro en cuanto a colores, la calidez la aportan las sillas de ratán, los almohadones de rafia y la iluminación que combina embutidos de LED con lámparas colgantes sobre la mesa principal que, a su vez, puede ser una extensión de la mesada.

“Los espacios integrados hoy son una tendencia en lo que respecta a diseño interior sin distinción de edad de los habitantes de la casa porque es un esquema que hoy quieren todos”, manifestó la arquitecta, quien agregó que “también hay una elección de materiales que sean prácticos, durables y atractivos, sobre todo en lo que respecta a las cocinas”.

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