DUELO DE ESTILOS

Duelo de estilos

Canchero, moderno, fresco o clásico. ¿Con cuál estilo te identificás? En este número DELUXE Magazine te propone conocer de qué va cada uno de ellos para que a la hora de ambientar tu living puedas elegir con cuál quedarte. Difícil tarea.

Texto: Mariana Soulages     Fotos: Espacios de diseño

Living canchero

Este estilo es el más atrevido y ecléctico porque conjuga diferentes colores, estampados, materiales, estilos y texturas. El desafio está en poder lograr un producto final que resulte armonioso a la vista. La clave es buscar un hilo conductor que le dé coherencia a la mezcla para que no termine siendo una superposición forzada de elementos; respetar una paleta de color, por ejemplo, puede ser una buena herramienta.

El humor y el efecto sorpresa suelen estar presentes de la mano de muebles y objetos que llamen la atención. Una de las premisas es la reutilización de piezas antiguas con un rotundo lavado de cara y, por supuesto, la inclusión de color. Para ello, se pintan, patinan o laquean maderas, o se cambian tapizados en búsqueda de darles una nueva personalidad.

El mueble de roble de la abuela puede quedar divino pintado de rojo o amarillo y el sillón Luis XV tan señorial se ve totalmente descontracturado con un refresh que incluye una tela estampada y colorida o quizás de una arpillera color fucsia. Prohibido no intentar.

En lo que respecta a la temporalidad del mobiliario -si bien no es una condición indispensable- se suelen mezclar elementos de distintas décadas. Esto está permitido siempre y cuando se haga con gracia y se siga una línea temática.

Living fresco

Los materiales nobles son las vedettes de este estilo: linos sin teñir, metales, maderas claras, metales, cañas, telas de tramas livianas, colores suaves o en tonos lavados y el usa de fibras vegetales como la arpillera, el mimbre, el ratán, entre otras.

Prevalecen los textiles de la mano de las mantas, alfombras, almohadones y fundas. Para el mobiliario –que suele ser bastante despojado- se eligen las líneas simples, pero destacan las texturas. Nada de brillos ni de estridencias.

Los toques de color y la elección de objetos decorativos son muy puntuales para no romper con la armonía del ambiente.

Las líneas son simples, la caja del espacio es neutra y la iluminación natural es fundamental para transmitir frescura.

Por eso, las cortinas suelen ser etéreas para que se filtre más fácil la luz desde afuera: las gasas, las bambulas, los linos y los algodones de trama abierta son ideales.

Es fundamental que el resultado final sea cálido y acogedor, porque fresco no es sinónimo de frío.

El recurso utilizado es la superposición de capas: tapetes, pufs, almohadones de diferentes tamaños y tejidos que invitan a zambullirse para un momento de relax. Este tipo de decoración emula las casas de playa al mejor estilo costa mediterránea.

Living clásico

Para los que son cultores la sobriedad y la elegancia, el estilo clásico es el indicado. Con una apuesta segura a modelos de muebles históricamente memorables, líneas más robustas y telas con cuerpo, este tipo de ambientes suelen mantener la simetría y el orden como premisa de la disposición del espacio.

El capitoné en los tapizados es un musty se opta por el cuero y los géneros con más cuerpo: terciopelos, cueros, cheniles, panas, telas de jacquard, gamuzados, gobelinos, rafias. Las maderas macizas como el roble, el nogal y el cerezo cobran protagonismo con sus lustres originales generalmente de colores oscuros a intermedios. El arte y las piezas de colección suelen ser complementos importantes de la decoración y se les da un lugar de privilegio. Inclusive, puede ser que la decoración esté pensada solamente como un marco para el arte presente en la sala y no que este tenga una función meramente decorativa como en otros casos.

Los colores son por lo general apagados y discretos para compensar la pesadez visual que puede llegar a causar el volumen de las piezas de mobiliario que, además de ser robustas, incorporan molduras, cornisas, zócalos, herrajes importantes, taraceados y tallados.

Living moderno

Líneas simples y geometrías puras, colores neutros que pueden incluir uno o dos tonos puros (naranjas, amarillos, rojos, azules) como contrapunto y muebles icónicos del diseño contemporáneo (como los clásicos de Eero Saarinen, Le Corbusier y Marcel Breuer), son algunos de los ingredientes esenciales de este estilo.

Los cultores del diseño moderno suelen apostar por utilizar materias primas como: los laminados, el vidrio, el metal, el cuero, la fibra de vidrio, como también otro tipo de materiales artificiales. El mobiliario también puede convertirse en una pieza de arte en sí misma si el dueño de casa se decanta por algún modelo más vanguardista. La iluminación suele trabajarse de manera escenográfica y con la combinación de muchos tipos de artefactos. Las transparencias y los rebotes de la luz, sobre todo en
los materiales brillosos, suman su aporte a los efectos lumínicos.

En general, se prescinde de los herrajes o se los incorpora al mueble de manera tal que no cobren mayor pregnancia o, por el contrario, se exageran las proporciones a fin de que llamen la atención.

La tecnología es una gran protagonista de estos espacios en los que muchas veces se incorporan sistemas de audio y video, lámparas dimerizables, cortinas automatizadas y algunos otros chiches.

El espacio negativo está permitido: es totalmente válido dejar paredes en blanco, entre otros recursos. Porque en este caso “menos es más” y cada elemento está pensado para cumplir una función o si es posible, varias.

Entre las variantes de este estilo encontramos el minimalismo, el industrial y el high tech.

compartir contenido:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePin on Pinterest

, , , , ,

no hay comentarios

Deja un comentario