RUBÉN RADA

Rubén Rada: “Soy absolutamente intuitivo, como músico y como letrista”

El compositor uruguayo estuvo en Buenos Aires presentando un espectáculo de tango. En una charla íntima con DELUXE Magazine, habló sobre música, su vasta carrera y el inesperado encuentro con el líder de los Rolling Stones.

TEXTO: Karina Pontoriero     FOTOS: Estudio NN

Tiene historia. Por edad y por camino recorrido. A punto de cumplir los 73 (llegarán el próximo 16 de julio), Rubén “El Negro” Rada no deja de probar nuevos ritmos acompañado por el fiel sonido de los tambores, esos que lo llevaron a recorrer el mundo y a compartir no sólo los escenarios sino también la amistad con leyendas de la música. Cantó en barcos, en teatros, en hoteles. Cantó con los hermanos Fattoruso, con Mercedes Sosa, con Charly García, con Fito Páez. Cantó jazz, funky, soul, rock, candombe, canciones para niños y hasta tango. Canta todo el tiempo, incluso cuando habla.

¿Te queda algún ritmo musical por probar?

Soy un músico de fusión. Siempre estoy tocando desde zamba hasta funky, rock and roll, pasando por jazz o samba brasilera. He pasado por todos lados. Sí siento que me faltó hacer un disco auténtico de blues, pero le tengo tremendo terror.

¿Terror o respeto?

Terror, porque no tengo la misma voz de hace 30 años. Pienso que lo tendría que haber hecho cuando estaba con la banda, cuando podía hacer cualquier cosa con la voz. Largaba un vozarrón -canta un agudo tremendo-. Me da rabia haber perdido ese tiempo, pero en algún momento lo voy a tener que hacer.

¿Quedan hoy grandes bluseros?

Al buen músico lo inducís. Te pones a escuchar varios discos de blues y sabes por dónde va. Es otra letra, otra melodía y los acordes son los mismos. Eso pasó con los Beatles o con los Stones: vos agarrás canciones y en algunas encontrás la misma armonía en distintos temas.

¿Está todo inventado en la música?

Y, los clásicos ya dejaron todo. Mozart, Vivaldi, Tchaikovsky, Bach, que para mí fue el más grande de todos, dejaron todo hecho. Es como tocar un ritmo: ya lo tocaron los africanos, podés tocar arriba de eso con la base del candombe. Pasa con músicos en inglés o en cualquier idioma. Y los candomberos nos damos cuenta, aunque toquen sin tambores.

¿Estudiaste música alguna vez?

Nunca. Soy absolutamente intuitivo, como músico y como letrista. Nunca leí poemas, nada. Sólo fui al colegio hasta 4° grado.

¿Por qué no seguiste estudiando?

Era muy atorrante, pero me crié con músicos, todos inteligentes.

¿Y cómo componés?

Cuando compongo me junto con un músico, un guitarrista o un pianista y les canto las armonías, todo. No sé escribir música, todo lo hago con la boca y la cabeza.

¿No te generó curiosidad estudiar?

Sí. Dos días, tres días, y después se me pasa. Y todos me dicen ‘¿para qué te vas a poner a estudiar si ya tenés más de 50 discos?’. Y así sigo.

¿Qué música escuchás habitualmente?

Escucho Eduardo Mateo, Hugo Fattoruso, Carlos Gardel, Milton Nascimiento. Y por mis hijos escucho a los Rolling Stones o Michael Jackson, pero no más de dos canciones porque soy una esponja, absorbo todo, y después estoy componiendo y dudo si lo que pienso lo escuché en otro lado. Tengo que hacer eso para mantener cierta personalidad.

Cualquiera que lo haya visto sobre un escenario se da cuenta de que Rada, ante todo, se divierte. Es un showman que disfruta y hace disfrutar a sus espectadores. Por eso quizá está en búsqueda constante: “Yo me divierto mucho con lo hago y cuando me aburro hago otra cosa. Eso me costó mi carrera”.

¿En qué te costó?

En no tener una definición de lo que soy. Cuando terminamos de grabar el disco “Magic Time” con Opa (banda uruguaya que compartió con Hugo y Osvaldo Fattoruso a fines de los ’70) fuimos a buscarlo a una tienda de Tower Records en Los Ángeles y figurábamos como jazz brasilero. Eso quería decir que no teníamos estilo. Años más tarde apareció en las disquerías el género World Music, y ahí entramos nosotros, Hermeto Pascoal, Milton Nascimento, Astor Piazzolla, que decían que lo suyo no era tango. Todos artistas que tocamos música del mundo.

Un día, Rubén Rada dejó de ser Rubén Rada. Desaparecieron sus rulos bajo la gomina, abandonó las camisas amplias para vestirse con un saco de lentejuelas y pasó a llamarse Richie Silver, un cantante de café concert.

¿Qué fue de la vida de Richie Silver?

¿Estabas enamorada de Richie?

Sí, los brillos me encantaban.

Me reía mucho con eso. Bajaba de una limousine todo producido, así fuera a un programa de radio, y daba un show a media luz, al estilo de los shows de los años ’50 o ’60.

¿Qué cosas se permite Richie que Rubén Rada no se permite?

Cantar cualquier estilo y en distintos idiomas. Él es un crooner, un cantante que puede enamorar a cualquiera cantando en un hotel.

¿Y Rubén Rada cómo es?

Es más auténtico.

Durante marzo y abril, Rada dio 7 shows en el Centro Cultural Torquato Tasso de San Telmo. El nombre: “Tango, Milonga y Candombe”. Un espectáculo que rescata los orígenes de estos ritmos tan arraigados con la historia musical rioplatense. “No es un show de Rada, que canta y divierte a la gente. Acá defiendo el tango de los negros y a la negritud”, aclaró.

¿Cómo es eso que el tango vino de África?

El tango es de los negros, creado por ellos en los quilombos. Su nombre original es tangó. Los barcos que venían a los puertos de Rosario, La Plata, Montevideo y Buenos Aires, para buscar carne, frutas o telas, por ejemplo, traían esclavos de Mozambique o de Portugal. Esta historia está contada por Jorge Luis Borges. En los quilombos, que eran una categoría mucho más baja que los prostíbulos, se juntaba gente de todas las nacionalidades y los negros tocaban sus instrumentos y hacían tangó. Cuando el tango llegó al centro de las ciudades, los negros ya estaban muertos. Los mandaban al frente en la Guerra del Paraguay.

Los argentinos nos sentimos dueños del tango. ¿Tu espectáculo desmitifica eso?

Es que son los dueños del tango. Y Uruguay también. El tango es rioplatense.

O sea que vamos a discutir siempre su origen como con el de Gardel.

Gardel, que me perdonen, fue un tonto que no puso lo que tenía que poner sobre la mesa. Cantaba “Mi Buenos Aires querido”, pero vivió siempre en Uruguay y su madre era uruguaya. Incluso, sabemos, puede ser francés. A mí cuando me dicen ‘vos sos rioplatense’, les respondo que no, que soy uruguayo. Agradezco a Argentina que me dio trabajo, una mujer y a mis tres hijos (Matías, Julieta y Lucila), pero soy uruguayo.

Se lo ve bien al Negro Rada. Nada hace sospechar que el año pasado le hicieron un stent por una arteria tapada. “Pasé por todas las enfermedades: tuve tuberculosis a los 4 años, tuve cáncer de próstata, el stent. No soy un pibe, pero para mi mujer estoy bien. Y el médico me dijo que si me cuidara sería totalmente sano”.

¿Cuidarte significa llevar una vida aburrida?

No, significa tomar conciencia de lo lindo que es estar sano, poder caminar, hacer el amor, no vivir sentado…

¿Hay algo de lo que te hayas arrepentido?

De no haber estudiado música.

Y en tu carrera, ¿tenés algún “que hubiera pasado si…”?

No, de los errores se aprende. Cuando Tom Jones me escuchó cantar en el hotel Sheraton y me quiso llevar a Inglaterra. Yo no quise porque había formado un grupo llamado SOS, Sonido Original del Sur, y no podía dejar la banda. Un día, charlando con mi hijo Matías le dije que si hubiera aceptado, hoy viviría en Londres y sería millonario. Y mi hijo me respondió: ‘pero yo no hubiera nacido, papá’. Y ahí me liquidó. Está bien lo que hice.

Un encuentro y una canción

Era el cumpleaños del Fernando “Lobo” Núñez (prestigioso percusionista y luthier charrúa). Yo no tenía ganas de ir y mi hijo me insistió. No había casi nadie. Pasadas las 12:30 de la noche aparece Mick Jagger. En ese momento, de los nervios me olvidé el inglés y hablaba peor que Carlitos Tévez. Él me dijo ‘I understand, dont´worry’. Y le pedí una foto, como hubiera hecho cualquiera. Después toqué los tambores un rato, canté Satisfaction y él bailó. Al rato dijo ‘hasta mañana’ en español. Días después hice una canción que dice: “en una noche insoportable de verano junté a mis hijos y me fui pa’ lo del Lobo con la promesa de candombe y rock and roll”. Mi hijo se ofendió por la frase que dice ‘junté a mis hijos’. ¿Y la poesía?, le respondí.

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1 respuesta a RUBÉN RADA

  1. maria del pilar araujo 19 mayo, 2016 at 6:04 pm #

    Buenisima nota a un grande como Ruben Rada!!!! Y no es solamente porque la periodista es una de mis hijas,sino porque el Negro es un Genio.

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